su anuncio como seleccionador ya tiene fecha y genera un aumento de ingresos
El fútbol francés vive uno de esos momentos en los que la historia y el presente van de la mano. Zinedine Zidaneídolo de toda una nación, está a punto de cerrar el círculo y sentarse en el banquillo como entrenador.
Lo que durante años fue un rumor ha adquirido la firmeza de una certeza. Como se muestra El parisinoy confirmó la limpieza ESPNZidane llegó a un acuerdo verbal con el Federación Francesa de Fútbol (FFF) convertirse en el sucesor de Didier Deschamps al frente de los Blues tras el Mundial de 2026.
El punto de inflexión llegó ese mismo domingo cuando Philippe Diallo, presidente de la FFFconcedió una reveladora entrevista al periódico El Fígaro. Sin decir el nombre de Zidane, Diallo soltó una frase que lo decía todo: «Sí, sé su nombre».
Y cuando el periodista le preguntó directamente si era Zizou, respondió con una sonrisa: “Te invito a que vengas después del Mundial”. Después de meses de silencio voluntario – la FFF había decidido no anunciar nada antes del torneo para proteger la concentración de Deschamps-, las palabras de Diallo constituyen una confirmación velada que nadie en el fútbol francés consideró ambigua.
Pero la llegada de Zidane no es un trámite sencillo. Detrás del romanticismo del regreso del héroe del 98 se esconden importantes negociaciones comerciales.
Tu imagen
Zidane es un embajador vitalicio de adidasun contrato firmado en 1998 que le vincula para siempre a la marca alemana. La FFF, por su parte, está vinculada a Nike con un acuerdo que aporta más de 100 millones de euros al año en donaciones y patrocinios, y que se prolonga hasta 2034. Diallo ya había advertido: «Cada entrenador debe llevar la equipación de la FFF durante los partidos».
En su vida privada, Zidane todavía podría ser Adidas; En el campo y en los entrenamientos, debe llevar el logo de Nike. Ante este escenario, tal y como revela L’Équipe, la federación empezó a sondear a sus principales patrocinadores para renegociar sus contratos y aprovechar el impulso comercial que supondría la llegada de la mayor estrella del fútbol francés.
Zidane, en el estadio de Wembley para la final de la Champions.
Porque, como señala el mismo diario, el presupuesto actual para el cuerpo técnico es corto: Deschamps gana alrededor de 3 millones de euros brutos al año, una cifra que parece modesta frente a los 10 millones que recibe un perfil similar en otros equipos de alto nivel.
Aquí es donde radica otro tema de la negociación: el personal técnico. Zidane quiere llegar acompañado de su fiel escudero David Bettoni y aspira a formar un equipo técnico mayor que el de su antecesor, con una unidad de análisis de datos incorporada.
La FFF avanza con cautela en esta etapa, consciente de que el aumento de efectivos implica un aumento del presupuesto a financiar. De ahí la importancia estratégica de renegociar los contratos con los socios comerciales: la figura de Zidane no es sólo un entrenador, es una marca global que puede promocionar a la selección francesa en el mercado de patrocinio.
Lo que queda por resolver son los márgenes formales. El anuncio oficial se retrasará hasta después del Mundial, para no interferir en el trabajo de Deschamps, que cierra 14 años en el cargo -con un Mundial en 2018 y una final en 2022- con el deseo de que su ciclo acabe en paz.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

