su ex, en la ruina y distanciada de sus hijas
Un total de 16 años y 17 meses -casi 17 años- han pasado del fallecimiento de José Luis López Vázquez (el recordado 2 de noviembre de 2009), el apellido del inolvidable titán del cine, el teatro y la televisión en España vuelve a saltar a la palestra mediática.
Sin embargo, esta vez, la noticia que copa los titulares nada tiene que ver con el legado artístico del intérprete -participó en 262 películas y más de 50 obras teatrales-, sino por una realidad familiar tan cruda como triste.
Un panorama ciertamente desolador que conjuga la precariedad de quien fue su última esposa, Flor Aguilar, con la discreta vida de sus herederas, las gemelas Cayetana y Camino, quienes llevan años sin hablarse con su madre. A una no la ve desde hace dos años. A la otra, desde la pandemia.
El grito de auxilio de Flor Aguilar: «Nadie me ayuda»
Alejada desde hace tiempo del foco de la prensa, la periodista ha vuelto a situarse en la primera línea de la actualidad debido a la situación de precariedad, soledad e incertidumbre que arrastra desde 1988, cuando se separó del artista.
Hace apenas unos días, la que fuera pareja del del mítico actor reaparecía en televisión para denunciar que atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida. Fue en el programa El tiempo justo, de Telecinco, donde su testimonio conmocionó a la audiencia: “Nadie me ayuda”.
En la actualidad, Flor vive en un pequeño piso en la sierra madrileña y afronta serias dificultades financieras, con escasos ingresos.
Su situación ha desatado un conflicto con el propietario de la vivienda, que la acusa de acumular impagos.
En su entrevista con Joaquín Prat (51), Flor Aguilar advertía que piensa emprender acciones legales contra su casero: «Ahora la que va a poner una demanda voy a ser yo». Según ha explicado, no abandona el inmueble porque no es capaz de encontrar viviendas alternativas que se ajusten a su poder adquisitivo.
El actor José Luis López Vázquez tuvo cuatro hijos, fruto de distintas relaciones sentimentales. Sus dos hijas menores son Cayetana y Camino.
Pero, a su declive económico, se suma otra circunstancia adversa: no tiene relación alguna con ninguna de sus hijas. «Lo que más me duele es la falta de apoyo familiar. Eso me está matando», reconocía.
El distanciamiento entre la madre y sus hijas, señala, «ha sido una cosa paulatina». Algo gradual. «No es que nos hayamos peleado ni insultado«, puntualiza. Lo cierto es que el diálogo y la cercanía brillan por su ausencia.
«Yo siempre estoy ahí para ellas«, lamenta, a la vez que desvela que «ellas no quieren implicarse» en lo concerniente a su delicado panorama.
Diez años de matrimonio
Para entender el origen del cisma familiar hay que comprender cómo fue su historia de amor con el actor. El idilio entre José Luis López Vázquez y la periodista santanderina, licenciada en Ciencias de la Información, surgió a principios de los años 80 cuando ella le hizo una entrevista.
El flechazo fue inmediato: comenzaron a vivir juntos poco después de saltar las chispas. En 1982, mientras López Vázquez rodaba la película Los embarazados, la pareja esperaba gemelas.
Tan solo seis años después del nacimiento de sus hijas, la pareja decidió tomar rumbos separados. Eso sí, el divorcio legal se formalizó más tarde, en 1992.
Del plató de ‘Gran Hermano’ a ‘First Dates’
La relación con sus hijas fue cordial hasta que estas entraron en la edad adulta. El punto de inflexión se produjo en 2004.
Ese año, Flor Aguilar decidió entrar como concursante en la casa de Gran Hermano VIP, una decisión que supuso el detonante definitivo para la ruptura y la exigua relación que mantendría con ellas en adelante.
El cisma familiar se hizo insostenible tras la muerte del actor, en 2009. Según relata la propia Flor, sus hijas le pidieron expresamente que no apareciese en la capilla ardiente instalada en el madrileño teatro María Guerrero para despedir al actor.
Flor recordaría años después, en 2016, en el programa First Dates (Cuatro) -donde acudió a buscar pareja– que, a pesar de los altibajos, ella y López Vázquez eran «almas gemelas en algunas cosas».
Los reyes Felipe VI y Letizia, en el último adiós a José Luis López Vázquez, en 2009, dan el pésame a sus tres hijos.
«No queda nada» de la herencia
El declive económico y personal de Flor Aguilar no es algo reciente. En anteriores ocasiones ya confesó haber atravesado episodios muy duros, que incluyeron una estrechez tan extrema que llegaron a cortarle los suministros.
«Estuve sin luz y sin agua tres meses y medio», desveló en 2016 en Telecinco. Hasta tuvo que pedir ayuda a Cáritas.
Ya entonces, la brecha con sus hijas era evidente: «Ninguna de las dos me llama«, se quejaba.
Incluso comparaba su actitud a la cara menos amable de José Luis López Vázquez: «Era inaguantable y muy duro de corazón. A veces pienso que mis hijas han heredado lo peor de su padre, esa dureza de corazón«.
«De su herencia prácticamente no queda nada, tan solo un piso que heredaron nuestras dos hijas», lamentaba, evidenciando su total desamparo.
Camino y Cayetana López, hijas del desaparecido José Luis López Vázquez.
Los negocios de las gemelas
La realidad de Flor Aguilar es bastante opuesta a la que viven sus hijas gemelas, que en la actualidad tienen 43 años de edad y quienes heredaron los genes artísticos de su progenitor.
Discretas y auténticas desconocidas para el gran público, ambas han labrado sólidas trayectorias profesionales en el mundo del diseño, la arquitectura y los negocios.
Hace ya tres lustros, las hermanas probaron suerte en el mundo de la música como dúo.
Camino López, una de las hijas gemelas de José Luis López Vázquez, en sus redes sociales.
En colaboración con José Juan Sánchez Almela, llegaron a componer una decena de canciones registradas en la SGAE y en la Biblioteca Nacional de España.
Entre sus composiciones cabe destacar Bajo el mar, Piel de acero o Un país de maravillas, temas que el propio José Luis López Vázquez tuvo la oportunidad de disfrutar en vida.
Con el tiempo, ambas encauzaron sus carreras por otros derroteros.
Camino López, una de las hijas de José Luis López Vázquez.
Camino imparte clases de acuarela
Camino López Aguilar estudió Ciencias Económicas, Arquitectura de Interiores y cursó dos másteres (uno en Diseño Gráfico y Comunicación Digital, y otro en Diseño Textil y de Superficies, este último graduada con honores).
Ha trabajado para Acciona y ha realizado proyectos para instituciones como el Museo Thyssen-Bornemisza.
En 2011 empezó a trabajar por cuenta propia y fundó Mi Clo, una marca propia de ilustración y estampados –principalmente en textil, aunque también en papel o en cerámica– que gestiona desde su estudio en Madrid.
A finales de 2016 dio un nuevo giro a su carrera. «Descubrí el placer de enseñar«, reseña en su propia página web.
«Algo donde encontré mucha satisfacción y me permitió seguir aprendiendo e investigando. Surgió de manera natural con mis propias clientas, y fue creciendo hasta dejar a un lado Mi Clo», apunta.
Así, comenzó a impartir clases de acuarela «en mi propia casa» (donde tenía el estudio) durante más de 6 años. Hasta que en septiembre de 2023 abrió Érase Macedonia, una escuela de ilustración especializada en acuarela, en el barrio de La Guindalera, en la capital.
En este lugar compagina las clases para alumnos de distintos niveles con «el desarrollo de metodologías propias» y la realización de cursos online, junto con el desarrollo de su labor artística.
Cayetana y Camino López, hijas de José Luis López Vázquez, en la capilla ardiente del actor, el 4 de noviembre de 2009.
La vida en Los Ángeles de Cayetana
Cayetana, por su parte, estudió Arquitectura Técnica y, posteriormente, Teoría de la Literatura y Literatura Comparada.
Decidió cruzar el charco para continuar formándose en California y, tras pasar por varios estudios de arquitectura en España, se asentó definitivamente en Los Ángeles (Estados Unidos), donde reside y ejerce como arquitecta con un reputado porfolio de proyectos.
Desde el año 2019 trabaja en Tilted by DesignLLC, una empresa que, tal y como reza en LinkedIN, realiza proyectos que abarcan desde pequeñas ampliaciones residenciales hasta instalaciones de fabricación a gran escala.
Asimismo, crean «soluciones espaciales únicas para los problemas habitacionales del día a día».
Pese al distanciamiento con su madre, las hermanas se muestran muy unidas en las redes sociales, donde Cayetana alaba con orgullo los diseños de Camino.
José Luis López Vázquez.
Una herencia fragmentada
La brecha familiar en el clan López Vázquez no solo afecta a madre e hijas.
Las gemelas tampoco mantienen un contacto fluido con su hermano mayor, José Luis, fruto de la relación anterior del actor con la actriz francesa Catherine Magerus, un matrimonio del que también nació Virginia, fallecida trágicamente en 1994 a los 20 años de edad.
El primogénito del actor, José Luis López Magerus, reside en Barcelona y, se dedica al sector audiovisual. De carácter discreto, es él quien conserva gran parte del legado de su padre, consistente en sus objetos personales y sus valiosas obras de arte.
Y es que, -pocos lo saben-, pero el intérprete fue, además de un destacado dibujante, un apasionado coleccionista.
Su colección incluía obras de destacados pintores contemporáneos y vanguardistas como Maruja Mallo, Salvador Dalí,Antoni Tàpies o Antonio Saura. Era tal su pasión por custodiar obras únicas que llegó a adquirir, incluso, dos dibujos de Federico García Lorca, realizados en 1935.
La intensa vida sentimental de José Luis López Vázquez
José Luis López Vázquez.
La vida sentimental de José Luis López Vázquez fue tan intensa, compleja y polifacética como su propia trayectoria profesional. Sus primeros grandes amores estuvieron marcados por las restricciones legales de la España de la época.
En 1951 contrajo matrimonio con la actriz Ana María Ventura, una unión condicionada por las tensiones económicas y la obsesión del actor por el trabajo que terminó en una complicada separación en 1960.
Poco después, el intérprete inició una larga convivencia de casi dos décadas con la actriz francesa Catherine (Ketty) Magerus, con quien no pudo casarse legalmente en el país pero con quien tuvo a sus dos primeros hijos: José Luis y Virginia, esta última fallecida trágicamente en 1994.
A principios de los años 80, el amor volvió a llamar a su puerta tras conocer en una entrevista a la periodista santanderina Flor Aguilar. Tras una intensa convivencia, la pareja se casó civilmente en 1985 y tuvo a las gemelas Cayetana y Camino. Sin embargo, la relación se rompió tres años después, culminando en divorcio en 1992.
Tras esta etapa, el carismático actor compartió más de una década de su vida (entre 1988 y 1999) junto a Caridad Antón, quien siempre le recordó con un profundo cariño y admiración hacia su genialidad.
José Luis López Vázquez y su última compañera sentimental, la actriz Carmen de la Maza.
El tramo final de la vida del mítico intérprete estuvo marcado por un amor maduro, sereno y cómplice al lado de la también actriz Carmen de la Maza, una vieja amiga de la profesión.
Su relación se consolidó en 2004 y se mantuvo inquebrantable hasta el fallecimiento del actor en noviembre de 2009.
Aunque optaron por mantener la independencia residiendo en casas separadas y sin compartir el mismo techo, López Vázquez no dudaba en definir públicamente a de la Maza, en sus últimos años, como su «última compañera de viaje».
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí



