Taiwán refuerza su «muro de contención» frente a China con la inmersión de su primer submarino
Él primer submarino de defensa hecho autóctono en Taiwán, conocido como ‘Narval’ o ‘Hai Kun’ en mandarín, inició este jueves sus primeras pruebas de inmersión tras varios meses de retraso, informó la agencia de noticias CNA. El barco partió del puerto de Kaohsiung, en el sur de Taiwán, con varios miembros de la Armada a bordo y bajo estrictas medidas de seguridad, según imágenes difundidas por este mismo medio.
Estas primeras pruebas de inmersión se producen casi tres meses después de la fecha límite original para que CSBC Corporation, el mayor constructor naval de la isla y principal contratista del prototipo, entregara el submarino a la Armada, un retraso que ha llevado a la imposición de multas desde entonces. El desarrollo de este sumergible se ha visto envuelto en cierta polémica, debido a los retrasos en las pruebas y su elevado coste de producción (unos 1.212 millones de dólares por unidad).
El Hai Kun (Narval) funciona con propulsión diésel-eléctrica y Desplaza 2.500 toneladas. Tiene una longitud de 70 metros y está diseñado para operar en las complejas aguas del Estrecho de Taiwán. En cuanto a su capacidad ofensiva, El barco está equipado con seis tubos lanzatorpedos de 533 mm.capaz de disparar torpedos pesados MK-48 Mod 6 AT de fabricación estadounidense, además de poseer la capacidad técnica para lanzar misiles antibuque Harpoon de alcance extendido.
La formación de una flota de submarinos es crucial para mejorar las capacidades defensivas de Taiwán, una isla gobernada de forma autónoma desde 1949 y considerada por el autoridades de pekin como una «parte inalienable» del territorio chino.
El constructor naval CSBC ha diseñado un calendario de pruebas que prioriza la seguridad estructural y operativa del sumergible. En una primera etapa, el ‘Narwhal’ realizará inmersiones progresivas en aguas someras (50 a 100 metros) y profundas para verificar la estanqueidad del casco, la estabilidad del equilibrio y la resistencia a la presión hasta alcanzar su profundidad máxima de diseño.
Una vez superadas estas pruebas de plataformas, se iniciará una fase de evaluación técnica para validar los sistemas críticos, centrada en la medición de niveles de ruido submarino, el rendimiento del sonar y simulaciones de lanzamientos de armas. Después de la validación del constructor, El submarino será entregado a la Armada para su evaluación táctica final en áreas de ejercicio designadas.
Este examen definitivo pondrá a prueba la capacidad de combate general mediante disparos de armas reales, maniobras coordinadas con otros barcos y operaciones de patrulla de larga duración para evaluar la madurez del barco. El objetivo de este riguroso proceso es asegurar que tanto el armamento como la plataforma cumplen con los requisitos de defensa necesarios para operar de forma autónoma en un entorno de alta tensión regional.
Con información de Efe
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