Teruel, cabeza y corazón de la campaña
Cuentas rápidas. Se necesitan 7.500 votos, aproximadamente, para conseguir un escaño en Teruel. En Zaragoza, 21.500 votos. Cuentas rápidas: escaño «barato» en la provincia despoblada, redoble de esfuerzos en los partidos políticos por conquistar. Las formaciones preparan desde hoy su particular batalla en Teruel, con la intención de desequilibrar la balanza para sus intereses, en el caso de los más grandes, o de salvar los muebles para afianzar sus proyectos, en el caso de PAR y Aragón-Teruel Existe que sí tienen como base de operaciones la provincia.
[–>[–>[–>Todos los partidos han tenido ya actos repartidos entre la capital y por diferentes localidades. Algunos, como el PSOE, incluso realizaron ayer la simbólica pegada de carteles pospuesta hasta la mañana del viernes porque la madrugada seguía siendo luto nacional por la tragedia de Adamuz. Precisamente los socialistas, pase lo que pase con los resultados, le darán un nuevo aire a sus representantes turolenses: Alegría renovó de arriba abajo la lista, aupando al secretario provincial Rafa Guía hasta el liderazgo y dejando en los puestos de salida a aquellos que le ayudaron a allanar su camino hacia la secretaría general del partido.
[–> [–>[–>La ecuación, según el CIS, que coloca a Teruel como la provincia más escorada a la derecha por sensaciones e intenciones de voto, no es sencilla de resolver. Más lo es para el PP de Jorge Azcón. Renovación, como en las otras provincias, pero continuidad con lo que ha funcionado es la propuesta de un candidato conservador que aspira a completar la machada que no logró en 2023. Entonces, el objetivo era aglutinar todo el centro-derecha y borrar al PAR del mapa. Dos años y medio después, vuelve a ser la intención y que el solitario escaño que Alberto Izquierdo «sudó» hace un par de primaveras se tiña de azul y olvide el aragonesismo moderado. En paralelo, Azcón ejercerá su carrera con Vox, centrado en el Aragón rural y que aspira a captar en los núcleos más pequeños.
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La líder del PSOE Aragón, Pilar Alegría, este viernes en la colocación de carteles en Teruel. / PSOE ARAGÓN
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Santiago Abascal –Alejandro Nolasco es hasta ahora solo un apéndice de su líder nacional– eligió la capital turolense para abrir fuego electoral. La precampaña, «en la que vamos a hablar de España» aunque los comicios sean solo aragoneses, marcaron una tendencia que esta semana ha mantenido Vox. Alcañiz, su teatro municipal, fue punto de encuentro de centenares de personas en torno a un discurso de Abascal que no ha cambiado en estas dos semanas, que solo se actualiza conforme los periódicos y las televisiones cambian sus noticias, pero que sigue siendo igual de efectivo. El voto rural, el descontento con los Gobiernos autonómicos y nacionales y la intención de Abascal de que la causa de todos los males es el bipartidismo (despoblación, falta de oportunidades) son un cóctel que, según algunas encuestas, beneficia a Vox: la ultraderecha crecerá en Teruel. Su candidato a la presidencia sale de esa provincia, pero ni en los carteles suelta la mano de su presidente nacional.
[–>[–>[–>La izquierda alternativa se presenta, pero la intención se sabe reducida. Se rumoreó incluso que Chunta Aragonesista, Izquierda Unida y Podemos se juntaran solo en Teruel. Una fórmula imposible de llevar a los carteles electorales, pero que sí abría la posibilidad a un escaño que desequilibrase todas las balanzas. No pasará y la herida por la que el PSOE sangrará votos, al menos en Teruel, no caerá en el saco situado más a su izquierda.
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Y en el centro, dos mitades. Por un lado, Teruel Existe. Los de Tomás Guitarte han apostado en esta campaña por abrirse (Aragón Existe) y en hacer en realidad el sueño del diputado por Zaragoza y que la «transversalidad» tantas veces defendida desde que la iniciativa fuera solo movimiento ciudadano y no movimiento ciudadano y partido sea real. El trabajo, hoy dividido entre las dos provincias, no puede ocultar la realidad de que el tirón de Existe está en Teruel. Pescar en el río revuelto del votante progresista y plantarse ante las derechas, más que verse como potencial aliado de Azcón, son las dos claves para que el «barato» voto de Teruel caiga en la formación nacida en la provincia.
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[–>De nacer, hace unos años, a no querer morir. Ni este ni nunca. El PAR vuelve a concurrir a las elecciones con Teruel como bastión. Alberto Izquierdo, de épica en épica carrera por mantener el diputado, capitalizará la tradición que también ronda a Teruel. No habrá elecciones municipales, esas que impulsan al tradicional centro aragonés y que esta vez lastrarán. No hay alcalde, no hay voto, pensarán muchos.
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Cuentas, rápidas o no. 7.500 votos separan a un partido de desaparecer, a otro de crecer, a uno de reventar el tablero y volver a ser llave de Gobierno, a otro de reforzar su posición y seguir al frente de la DGA y a otro de evitar la caída (según dicen las encuestas). El 8 de febrero, los resultados. Hasta entonces, las buenas notas de todas las formaciones se sacarán, o no, en Teruel.
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