Tienen que conocer los riesgos que supone
Un cómic de cinco páginas bajo el título «No todo lo que vale cuesta dinero». Eso fue lo que recibieron los alumnos asturianos durante la PAU en varias de las sedes donde se realizaban los exámenes, como los campus de El Cristo y El Milán, en Oviedo, o la EPI, en Gijón. La iniciativa del colectivo sindical ISA, junto con Suatea, buscaba «explicarle a los jóvenes los riesgos que conllevan las privadas», según comunicaron desde las organizaciones. La Universidad de Oviedo les concedió el permiso para realizar la acción reivindicativa en las facultades que fueron sede de selectividad.
[–>[–>[–>«Hay poco debate en la sociedad sobre la llegada de las privadas y tratamos de buscar una iniciativa que les acercase a los alumnos los problemas a los que se enfrentan con este tipo de universidades», señalan desde ISA.
[–> [–>[–>El cómic, ilustrado con estética juvenil y ambientado en entornos reconocibles para el alumnado, contrapone dos modelos educativos. En sus primeras páginas, bajo el título «El éxito», varios estudiantes comentan las ventajas atribuidas a las universidades privadas: «Prestigio, contactos y salidas laborales». Sin embargo, el relato introduce rápidamente el factor económico, con una matrícula que asciende a 24.000 euros anuales, lo que provoca la sorpresa de la protagonista, que ironiza preguntando si «la carrera incluye un piso en Marte».
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«Queremos que sean conscientes de la gran oportunidad que es poder estudiar en la Universidad de Oviedo«, dicen los sindicatos, que repartieron los folletos dentro de las propias facultades tras conseguir el permiso del rectorado. «Es una acción sindical como cualquier otra», apuntan fuentes de la institución académica asturiana.
[–>[–>[–>La segunda parte, titulada «Lo público», sitúa la acción en la Universidad de Oviedo y enumera los recursos de la enseñanza pública: bibliotecas «para estudiar de verdad», investigación y profesorado «cercano». También pone el foco en la experiencia universitaria cotidiana, «alejada de la imagen idealizada que a menudo se proyecta en las redes sociales de la privada».
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El cierre, bajo el epígrafe «Elitismo», incide en la crítica central de la campaña. En una de las viñetas se afirma que «en algunas universidades entra cualquiera… sobre todo si pagas», vinculando el acceso a factores económicos, apellidos o contactos. Frente a ello, el cómic defiende que «la universidad pública no pregunta cuánto tienes, pregunta cuánto quieres aprender».
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[–>«Creemos que es importante que el alumnado tome decisiones informadas, conociendo no solo la oferta, sino también las implicaciones sociales y económicas», apuntan. El reparto se produjo entre exámenes, «para no ponerlos nerviosos», en una campaña que no dejó indiferentes a los estudiantes. «La mayoría nos decían que apostarían por la pública», aseguran los organizadores.
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