Economia

tras complicar el futuro del delivery amenaza ahora con ampliar la ley rider a otros modelos de negocio

tras complicar el futuro del delivery amenaza ahora con ampliar la ley rider a otros modelos de negocio
Avatar
  • Publishedmayo 4, 2026




Yolanda Díaz acelera su carrera de reforma del mercado laboral con el deseo de hacer todos los cambios que se propone hacer antes de abandonar el barco gubernamental. La última apuesta de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo va dirigida a la extensión de la conocida como ley Rider a otros modelos de negocio y procesos productivos que contratan a través de plataformas digitales, como es el caso de los empleados del hogar.

Díaz, aprovechando su participación en una jornada dedicada a la relación entre la inteligencia artificial y el futuro del trabajo en el Congreso, aprovechó para anunciar que pretende extender lo logrado entre el colectivo de repartidores «a muchos otros sectores más allá de la distribución, que ya sabemos que se organizan a través de plataformas digitales».

Desde la aprobación de la ley Rider -entró en vigor en agosto de 2021-, Trabajo ha vigilado que el modelo de contratación de las empresas de reparto cumpla con los requisitos legales de reconocimiento de empleo establecidos en esta norma, que obliga a estas plataformas a contratar a sus repartidores como empleados. La ley, fruto de un acuerdo de diálogo social, afecta a las relaciones laborales entre las plataformas dedicadas a la distribución o distribución de cualquier producto o mercancía y sus trabajadores. Reconoce la presunción de contratación laboral de los trabajadores que prestan servicios remunerados de reparto a través de empresas que gestionan este trabajo a través de una plataforma digital, en línea con la sentencia emitida por el Tribunal Supremo en septiembre de 2020 en la que estableció que los repartidores son trabajadores por cuenta ajena y no autónomos.

Díaz también ha mostrado su intención de transponer la directiva de plataformas, «porque detrás de las decisiones tiene que haber un ser humano, no una plataforma», así como establecer como obligatoria la participación sindical en la gobernanza del algoritmo en todos los procesos productivos. A su juicio, hoy intervienen «algoritmos que no son neutrales» en la selección del personal, en la forma de permanecer en el trabajo y en las sanciones, despidos, represalias o sesgos de género. «La IA ya está transformando radicalmente el trabajo. La IA debe gobernarse democráticamente, porque ahora va por un camino completamente diferente», afirmó, «y Europa está perdiendo ese tren de la mano de Estados Unidos o Israel», informa Efe.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: