Trump amenaza a Netflix en plena puja por Warner
La línea entre el poder político y las grandes corporaciones nunca ha sido completamente hermética en Estados Unidos, pero la presión pública que Donald Trump ejerció sobre Netflix esta semana ha llevado esa tensión a un nuevo nivel. presidente Pide a la plataforma que despida inmediatamente a Susan Rice, miembro de su junta directivaadvirtiendo que si esto no se hace, la empresa «Habrá consecuencias«La amenaza fue lanzada en su red social Truth Social sin especificar las medidas exactas, pero llega en un momento particularmente delicado para la empresa, lo que hace que el mensaje sea más que una simple reacción airada a comentarios críticos.
El detonante fueron los comentarios de Rice en el podcast Stay Tuned with Preet Bharara, en el que Cuestionar duramente las tendencias institucionales de la misión actual Y advirtió que las empresas que «cedieron» ante Trump podrían tener que rendir cuentas si los demócratas regresan al poder. La respuesta del presidente fue inmediata y personal, calificándolo de «racista» y «puro truco político» y exigiendo que abandonara la junta directiva de Netflix. Más allá del tono, lo relevante es la sustancia: un presidente que sugiere represalias contra una empresa privada porque sus directores expresaron opiniones políticas.
El entorno empresarial multiplica la gravedad del incidente. Netflix está intentando adquirir Warner Bros. Discovery, un acuerdo que requeriría la aprobación de la división antimonopolio del Departamento de Justicia. Aunque la Casa Blanca insistió oficialmente en que el presidente se mantenía neutral y que la evaluación cumplía con los requisitos de los reguladores, el público advirtió Inevitablemente introduce el elemento de presión política. Las transacciones deben liquidarse bajo estrictos estándares técnicos y de competencia de mercado.
La cirugía no fue una tarea fácil. Los activos de Warner incluyen CNN, una de las redes de noticias que Trump ha atacado con más frecuencia a lo largo de los años.. La eventual absorción de Warner por parte de Netflix no significa que el canal de noticias esté siendo adquirido, pero el punto clave es que es parte de un esfuerzo de adquisición por parte de Paramount Skydance, liderado por David Ellison, el hijo del aliado político de Trump, Larry Ellison.
En este ambiente, figuras culturales como Jane Fonda criticaron la intromisión del presidente. Fonda, casada con el fundador de CNN, Ted Turner, representa emblemáticamente la intersección entre entretenimiento y política que Trump ha convertido en uno de sus principales frentes discursivos. Su posicionamiento no cambia la ecuación de la empresa, pero sí Refuerza la idea de que el conflicto va más allá de simples diferencias puntuales..
El problema fundamental no es que el presidente haya criticado a un asesor personal, que es el juego político habitual. Preocupante es la implicación de “consecuencias” En este punto, la empresa necesita la aprobación de los reguladores federales para cerrar un negocio multimillonario. Incluso en ausencia de una orden directa o instrucción formal, una mera recomendación pública podría interpretarse como una señal para los reguladores o un intento de moderar el clima en el que se evalúa un acuerdo.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa una cuestión estructural: hasta qué punto el poder ejecutivo puede (o debe) intervenir en campañas empresariales que afectan el equilibrio mediático del país. Si las decisiones regulatorias comienzan a verse como extensiones de disputas políticas, Se daña la confianza en la neutralidad institucional. Cuando esto sucede, no sólo están en juego adquisiciones específicas, sino también las separaciones entre el poder político, los mercados y las libertades comerciales que sustentan el sistema.
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