Trump designa al que quiere que sea el próximo presidente de la Fed: Kevin Warsh
En una medida que promete redefinir el rumbo de la política económica global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado oficialmente que propondrá a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed). Warsh reemplazará a Jerome Powell cuando su mandato expire en mayo, asumiendo el control del banco central más poderoso del mundo en un momento de máxima tensión financiera.
Un perfil forjado entre Wall Street y Washington
A sus 55 años, Warsh no es un desconocido en los círculos de poder. Su carrera combina la agresividad de los mercados financieros con la astucia política del capital americano. Formado en la Universidad de Stanford y doctorado en Derecho por Harvard, Warsh tiene una amplia experiencia en mundo financiero después de pasar por Morgan Stanley.
Sin embargo, es su trayectoria en instituciones públicas lo que lo posiciona como un candidato fuerte. fue asesor El programa económico especial del presidente George W. Bush y secretario ejecutivo del Consejo Económico Nacional. Además, ya ha hecho historia en la Reserva Federal al convertirse en el gobernador más joven de la institución, que asumió el cargo en 2006 con tan solo 35 años. Durante la Gran Recesión de 2008, trabajó en estrecha colaboración con ben bernankesiendo una pieza clave en la gestión de la crisis que amenazaba con colapsar el sistema bancario global.
El giro estratégico: de «Falcón» a aliado de Trump
El nombramiento de Warsh viene precedido de una notable evolución en su pensamiento económico. Aunque tradicionalmente se le ha considerado un «halcón» -partidario de políticas monetarias estrictas y tipos de interés elevados para contener la inflación-, en los últimos meses ha mostrado una Creciente armonía con la visión de Trump..
Esta alineación sugiere que Warsh podría estar dispuesto a impulsar una política de tasas más bajas y un dólar más débil, una estrategia que el presidente defiende reducir el peso de la deuda norteamericana, que ya supera el 120% del PIB. Como señaló recientemente el analista Gustavo Martínez en el programa Con Ánimo de Lucro, la economía estadounidense enfrenta un déficit crónico que hasta ahora ha solucionado «exportando inflación», dinámica que podría cambiar con el nuevo rumbo.
El relevo de mayo marcará el inicio de una etapa donde la independencia de la Fed estará bajo la lupa, mientras el mercado observa si este cambio de guardia consolida al oro como el refugio definitivo contra la devaluación de la moneda reina.
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