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Trump redobla su apuesta geopolítica con un ataque histórico para decapitar a la República Islámica de Irán

Trump redobla su apuesta geopolítica con un ataque histórico para decapitar a la República Islámica de Irán
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  • Publishedmarzo 1, 2026



Imagen del difunto ayatolá Ali Jamenei

– Europa Press/Contacto/Umar Farooq

MADRID, 1 de marzo (EUROPA PRESS)-

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha redoblado este pasado sábado su apuesta geopolítica por el poder duro, con una ofensiva histórica contra Irán que, junto a Israel, pretende decapitar a la República Islámica de Irán para forzar un cambio de régimen que ponga fin al sistema de los ayatolás instaurado en 1979.

Trump anunció la muerte del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, en el contexto de los ataques lanzados por Estados Unidos contra Israel con el objetivo declarado de forzar un cambio de régimen en Irán. «Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto. Esto no sólo es justicia para el pueblo de Irán, sino también para todos los grandes estadounidenses y para aquellas personas en muchos países alrededor del mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sedientos de sangre», dijo.

De esta forma, anunció que el líder supremo iraní, al frente de la República Islámica desde 1989, había sido eliminado. La operación, que Israel ha asegurado que viene elaborando desde hace meses en estrecha cooperación con Washington, busca redefinir el mapa político en Oriente Medio y continuará durante unos días.

La muerte de Jamenei representa la culminación provisional del ataque sin precedentes lanzado por los Estados Unidos contra el corazón del poder de la República Islámica en Teherán, y que se ha extendido a una veintena de lugares de interés nuclear y de seguridad.

Los ataques comenzaron a la 01.15 horas en la costa este estadounidense (09.45 horas hora de Teherán y 07.15 horas en España peninsular) tras recibir la orden del presidente estadounidense. El objetivo: «desmantelar el aparato de seguridad del régimen, dando prioridad a los lugares que supongan una amenaza inminente».

Según CENTCOM, fueron bombardeados el centro de mando y control de la Guardia Revolucionaria, medios de defensa aérea, lanzadores de misiles y drones, y aeródromos militares.

Trump lanzó la operación desde una ‘sala de situación’ improvisada en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, donde ha permanecido cerca de su equipo de seguridad nacional, en imágenes en las que se le ha visto junto al secretario de Estado, Marco Rubio, y su jefa de gabinete, Susie Wiles, con el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, en constante comunicación telefónica.

Antes de ordenar el ataque, Trump estuvo en contacto con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y ha dejado clara su intención en todo momento al situar como objetivo de la ofensiva la eliminación de las estructuras de poder instaladas en la República Islámica en 1979 tras la revolución que derrocó al sha Mohamed Reza Pahlevi.

Trump ha hecho un llamamiento al pueblo iraní, señalando que este ataque representa «la única oportunidad» que tendrán «durante generaciones» de derrocar a las autoridades iraníes. Poco después, Netanyahu confirmó el inicio de la operación militar que busca «eliminar la amenaza existencial». Si bien el Pentágono ha denominado la operación ‘Furia Épica’, en Israel se la conoce como ‘Rugido del León’, en lo que sería la continuación semántica de la operación contra instalaciones nucleares en Irán del pasado mes de junio que el Ejército israelí denominó ‘León Rampante’.

Los ataques sorpresa se han producido mientras Estados Unidos mantenía canales diplomáticos con Irán, con negociaciones indirectas a través de Omán centradas en cuestiones técnicas para un nuevo pacto nuclear, negociaciones que ahora están en entredicho y que Washington puede intentar forzar ante el golpe asestado a la República Islámica.

En cuanto al balance de víctimas, la Media Luna Roja iraní ha confirmado que la ola ha dejado 201 muertos y 747 heridos. En concreto, las autoridades iraníes han informado de más de un centenar de colegialas muertas en un ataque a un centro educativo en la provincia de Hormozgan, en el sur de Irán, mientras que otras 15 personas han muerto en un atentado con bomba en un gimnasio de la localidad de Lamerd.

Del lado estadounidense, las autoridades han informado de que la operación no se ha saldado con bajas entre los militares implicados en la operación, aunque Irán ha indicado que los ataques de represalia contra bases militares estadounidenses habrían causado 200 víctimas, entre muertos y heridos, según la Guardia Revolucionaria iraní.

LA RESPUESTA DE IRÁN CONTRA LOS PAÍSES DEL GOLFO

De hecho, la respuesta de Irán no se ha hecho esperar y ha afectado a más de media docena de países de la región, salvo Omán, todas las naciones del Golfo han denunciado el lanzamiento de misiles y drones iraníes, como Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Arabia Saudí, Kuwait y Jordania.

Teherán ha afirmado haber lanzado un millar de proyectiles contra objetivos militares estadounidenses en países árabes vecinos y ha subrayado que se trata de objetivos legítimos bombardeados en respuesta al ataque coordinado estadounidense-israelí lanzado este sábado en suelo iraní.

Esta reacción ha generado críticas por parte de los países árabes, señalando que se ha violado su soberanía a pesar de que muchos de ellos habían negado su espacio aéreo para operar contra la República Islámica.

KAMENEI, SEGUNDO LÍDER DE LA REPÚBLICA ISLÁMICA

En la cima del sistema político establecido en Irán tras la Revolución Islámica de 1979, Jamenei tenía importantes poderes a la hora de diseñar las políticas del país. Líder supremo de Irán desde 1989, cuando reemplazó al fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruhollah Jomeini, se convirtió en la segunda y hasta ahora última persona en ocupar este cargo.

En los últimos años mantuvo un discurso duro en los asuntos internacionales, especialmente en torno a la proyección de Teherán en la región, así como a nivel interno respecto a la imposición de políticas conservadoras entre la sociedad, lo que ha generado críticas por la represión contra los disidentes y el velo obligatorio.

El país está ahora en manos de un triunvirato formado por el presidente de Irán, Masud Pezeshkian; El jefe del aparato judicial iraní, Gholamhosein Mohseni-Ejei, y un jurista del Consejo de Guardianes formarán un «consejo de dirección temporal» -todo ello bajo la atenta mirada del poderoso secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani- para dirigir el rumbo de la república islámica hasta que se complete el proceso de elección de un nuevo líder con un mensaje muy claro al exterior: la muerte de Jamenei es un acontecimiento terrible, pero los principios fundacionales de la Revolución Islámica permanecen inalterado.

«Es un golpe muy duro», explicó esta mañana un diplomático árabe bajo condición de anonimato al ‘Times of Israel’, «pero este régimen está diseñado para resistir cualquier escenario y ahora mismo tiene la vista puesta en una guerra de desgaste, porque sabe que Estados Unidos quiere poner fin a esta campaña lo antes posible, y ahora mismo la mera supervivencia sería considerada una victoria».



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