Un apagón de proporciones deja a seis millones de cubanos a oscuras
Cuba volvió a quedar a oscuras. La penumbra afectó a casi seis millones de habitantes debido a un nuevo fallo en la central Antonio Guiteras, a unos 100 kilómetros de La Habana. El desperfecto provocó la caída del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en dos tercios del país, incluida capital, donde arreciaron las expresiones de agobio.
[–>[–>[–>La estatal Unión Eléctrica (UNE) contabilizó que 10 de las 15 las provincias quedaron afectadas por la falta de energía, «desde Camagüey hasta Pinar del Río”. De acuerdo con el organismo «ya se encuentran activados todos los protocolos para el restablecimiento» del servicio.
[–> [–>[–>La red eléctrica acumula serios problemas estructurales debido a la ausencia de inversiones y la falta de combustible. La vida «a oscuras» se ha convertido en una posibilidad cotidiana latente durante los últimos años marcados por la crisis económica y la escasez. Los problemas se han agravado debido al «cerco energético» que ha dispuesto la administración de Donald Trump, desde comienzos de enero.
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La Habana ha sufrido durante los últimos días cortes de más de 10 horas. La situación capitalina es «privilegiada» respecto de otras regiones de la mayor de las Antillas.
[–>[–>[–>Washington decidió acorralar a la isla a partir del secuestro de Nicolás Maduro, hace dos meses. De un lado, cortó el suministro de crudo venezolano que hacía funcionar la parte de la economía cubana. Por el otro, resolvió imponer aranceles a los países que vendan petróleo a Cuba. Esta presión obligó a un racionamiento extremo del combustible. La isla se ha quedado prácticamente sin transporte público ni vuelos internacionales. En este contexto de penurias, el Gobierno ha lanzado una nueva apertura económica con la que invita a la migración cubana a invertir en un país extenuado.
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