un concierto itinerante en la dehesa extremeña
En la dehesa extremeña de berrocalejoel próximo 30 de mayo de 2026los caminos entre encinas y jaras se convertirán en tabiques. Cuatro músicos llevarán el sonido en sus cuerpos, moviéndose por claros y miradores mientras la música emerge, se expande o se contiene según el terreno. No habrá escena. No habrá lugar. El paisaje será el concierto.
Así es como funciona Música trashumante. En línea con merinouna intervención artística sonora itinerante que el colectivo el intruso presentado en el espacio arte y naturaleza El barco VAy que sugiere escuchar el territorio como si fuera un cuerpo vivo con resonancia propia.
Una dehesa que ha sido un archivo durante siglos

La elección del lugar no es casual. El buque VA está ubicado en berrocalejo, Cáceresa escasos metros del embalse de Valdecañas, entre cultivos de cereal y olivares, y es resultado de la transformación de un granero agrícola abandonado. Es un espacio diseñado para la exhibición de esculturas e intervenciones artísticas, propuestas de land art, arte ambiental y proyectos site-specific de artistas reconocidos y nuevos talentos. Pero más allá de su vocación contemporánea, este espacio mira al embalse de Valdecañas y a la Sierra de Gredos entre los campos de cultivo, enmarcado en el proyecto nacional Caminos merinaincluido el promotor, Pepe de Pisabusca artistas que ofrezcan una nueva mirada a todo lo relacionado con la oveja merina y ayuden a poner en valor esta raza y el territorio que configura.
La conexión entre este paisaje y la historia es profunda. Durante siglos, el oveja merina Recorrió la península siguiendo rutas que el tiempo ha transformado en caminos, cultura y economía compartida. La dehesa extremeña guarda esta memoria en cada camino: determinó dónde se construyó, cómo se cultivó y qué vínculos se tejieron entre comunidades separadas por cientos de kilómetros. Música trashumante ofrece una lectura contemporánea de esta memoria, tratando la dehesa de Berrocalejo como un archivo vivo, un espacio donde el territorio se escucha y se ve.
El Intruso, veinticinco años sin partitura
En sus sesiones de improvisación se pueden escuchar pasajes de rock psicodélicoElectrónica experimental, free jazz y ambientes sonoros. Su obra, íntegramente de producción propia, está documentada, mezclada y publicada online, con más de 170 álbumes disponible en Bandcamp. Nirankar Khalsa, Héctor Crehuet, Samuel Davidson Y Javier Guzmán Se reúnen todos los viernes en su estudio. Madrid durante más de veinticinco años. Montan el equipo, encienden la grabadora y tocan. Sin puntuación, sin dirección previa, sin resultado acordado. Casi 800 sesiones registrado.
El universo sonoro resultante atraviesa géneros que las categorías convencionales no pueden describir, por lo que el propio colectivo ha creado sus propios nombres para sus territorios. «Deep Freak», «Beyond Mainstream» y «Samtras» son sellos que El Intruso inventó porque los anteriores no estaban a la altura. Llevan más de dieciocho años su acción itinerante, con mochilas sonoras, en calles, plazas y territorios de todo tipo, sin escenario ni sala convencional. En Música trashumante Se topan por primera vez con el territorio que, en cierto modo, siempre les ha dado nombre: las dehesas extremeñas y los caminos merinos.
El paseo como partitura
Los mecanismos de intervención son tan simples como conceptualmente originales. Los músicos se desplazan por los senderos, claros y miradores elegidos en la finca, llevando el sonido en el cuerpo. La música surge de un diálogo con el aire, la luz y el terreno, y responde orgánicamente al tiempo y al espacio. No hay un programa fijo, no hay una partición a seguir: el paisaje dicta.
Para aquellos que opten por no seguir la procesión en movimiento, la acción llegará radiofrecuencia en el interior de La Nave VA, para que el sonido llegue también a quienes prefieren contemplar el paisaje mientras los músicos circulan por los rincones del campo. El recorrido finaliza en el interior del edificio con un clímax final en el que se incorporan batería Y sintetizadores. El campo entra en el barco.
Un hilo de lana en la tierra.
La intervención también integra una dimensión participativa construida sobre un gesto antiguo: hilar, coser, calcar. El público mostrará una hilo de lana a lo largo de los caminos recorridos, dejando en el suelo una costura visible del camino compartido. El gesto está directamente vinculado a la memoria del merino y al trabajo de quienes, durante siglos, transformaron su lana en material, comercio y cultura. Una imagen efímera que, al mismo tiempo, dibuja con precisión la huella colectiva del caminar.
La conexión con la oveja merina involucra un ecosistema que abarca cría, textil, gastronomía, turismo y arte. Música trashumante Opera precisamente en esta intersección, añadiendo la dimensión sonora a un paisaje escuchado durante siglos por quienes lo habitan y viajan a través de él.
Programa y acceso
el dia de 30 de mayo comienza a 19:30 con recepción en La Nave VA. TIENE 20:30 h. se presentan la acción y el hilo de lana, y al 20:45 Comienza el sonido que recorre los pastos. TIENE 21:45 La gira finaliza con el clímax final dentro de La Nave VA, con batería y sintetizadores. TIENE 22:00 horas Hay meriendas y conversaciones. Para más información e inscripciones, contactar Pepe de Pisa en el telefono 607.479.797. El catálogo sonoro de El Intruso se puede consultar en elintruso.bandcamp.com.
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