Un experto revela el orden exacto para enfriar un coche a más de 60 ºC en solo unos minutos
Con el coche aparcado al sol durante horas, abrir la puerta puede parecer como entrar en un horno. Cuando el termómetro exterior ronda los 40ºC, el interior del vehículo puede superar fácilmente los 60ºC, especialmente en elementos como el volante, el salpicadero o los asientos. En ese momento, la reacción más común suele ser arrancar el motor y poner el aire acondicionado a tope, pero los expertos dicen que esa no es la forma más efectiva de enfriar el habitáculo.
Según Francisco Javier Fuentes, entrenador de Midas España, el error está en el orden de las acciones. «El error más común es subirse a un coche que ha estado al sol y encender primero el aire acondicionado, sin dejar salir primero el aire más caliente acumulado en el interior. «Ese pequeño cambio en el orden de las acciones realmente marca la diferencia en el tiempo que lleva notar la comodidad».
Cómo refrescar un coche que ha estado antes al sol
El especialista explica que el sistema de climatización no parte de la temperatura exterior, sino del aire extremadamente caliente que queda en el interior del vehículo. Si el aire acondicionado se enciende con todas las ventanas cerradas, el sistema pasa los primeros minutos intentando enfriar el aire sobrecalentado, un proceso menos eficiente.
Por este motivo se recomienda ventilar primero el habitáculo. Si es posible, es recomendable abrir las puertas unos segundos antes de subir a bordo o conducir un corto trayecto con las ventanillas bajadas para expulsar el aire caliente acumulado.
Una vez realizado el intercambio de aire parcial, es posible activar inicialmente el aire acondicionado mediante la función de recirculación. Esta opción evita que entre más aire caliente desde el exterior y acelera la bajada de la temperatura interior. Transcurridos unos minutos es recomendable volver a la toma de aire exterior para renovar el ambiente en el interior del vehículo.
El orden recomendado para usar el aire acondicionado.
Otra recomendación es orientar inicialmente las salidas de aire hacia el techo. Dado que el aire frío tiende a descender de forma natural, esta acción ayuda a que el calor acumulado se mueva y el habitáculo se enfríe de forma más uniforme.
Fuentes también desaconseja poner el aire acondicionado directamente a la temperatura mínima, pensando que enfriará más rápido. El sistema no reduce el calor más rápido al trabajar a una temperatura más baja, sino que simplemente requiere más esfuerzo por parte del compresor. En la práctica, una temperatura moderada acompañada de una velocidad alta del ventilador suele ser más efectiva durante los primeros minutos.
Además del uso que se le dé al aire acondicionado, el estado del propio sistema es crucial para el correcto funcionamiento del aire acondicionado.
«Muchos automovilistas piensan que un aire acondicionado que enfriaba bien el verano pasado seguirá haciéndolo este año, pero no siempre es así. El gas refrigerante se pierde gradualmente, por lo que una revisión anual antes de la temporada más calurosa es la forma más confiable de garantizar que el sistema pueda responder cuando más se necesita”, explica el entrenador Midas.
Los especialistas también recuerdan la importancia de revisar periódicamente el filtro de habitáculo, ya que un filtro obstruido reduce el flujo de aire y dificulta que el sistema alcance rápidamente una temperatura confortable.
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