Un iPad perdido en un AVE recorre España y es devuelto a su dueño gracias a las redes sociales
Todo empezó cuando José Arcas se dio cuenta de que había dejado su iPad a bordo del tren AVE 05191, que recorrió el trayecto Valencia Joaquín Sorolla – Madrid Clara Campoamor. Al no poder reportarlo como perdido a través de la web de ADIF, decidió crear un Hilo en Twitter pidiendo ayuda a Renfe. La publicación rápidamente llamó la atención de la empresa y de miles de usuarios, iniciando un seguimiento en tiempo real del «viaje» de su iPad.
El iPad viajero
A partir de ahí, José fue actualización de ruta del dispositivo: se pensó que se dirigía hacia Madrid, pero con la ubicación se confirmó que iba en un tren en sentido contrario, hacia Valencia. Los mensajes fueron seguidos por Renfe, que se puso en contacto con los inspectores de trenes para intentar localizarlo. José contó con humor cada movimiento del iPad.
Durante 3 días, el iPad fue seguido virtualmente, viajar a través de diferentes trenes y estacionesmientras miles de usuarios seguían la historia. Pasó por Albacete, Villena… iba a Alicante. «El iPad viajó más en dos días que yo en 4 años», comentó un usuario de Twitter. Cientos de personas se han vuelto adictas a este hilo, comparándolo incluso con una serie de televisión.
La magia de las redes sociales
Finalmente, la historia tuvo un Un final feliz gracias a la colaboración ciudadana. y la viralización de comentarios. Un residente de Alicante tuiteó: «Vivo a 5 minutos de la estación de tren de Alicante. Si quieres, conseguiré un visado». Y así fue. Este vecino acudió a avisar al personal de seguridad de la estación de Alicante para aclarar que el iPad iba en este tren.
José lo describe como «un héroe sin capa»ya que esto permitió al personal reportarlo como propiedad perdida y que el iPad regresara sano y salvo a sus manos. «¡LO CONSEGUIMOS! Después de tres días de viaje por España, vino desde su casa a la estación de tren para avisar a seguridad. Gracias por compartir este viaje físico y emocional en mi iPad», escribió José Arcas cerrando su hilo viral de Twitter.
Es una historia que enfatiza el poder de las redes sociales y la solidaridad para garantizar que historias como estas tengan finales felices.
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