Un juez federal ordena detener la construcción del salón de baile de Trump en la Casa Blanca
El ambicioso plan de Donald Trump de construir un gran salón de baile en el ala este de la Casa Blanca se vio truncado tras la intervención de un juez federal. Este martes, el juez Richard Léon concluyó que el presidente no tiene poder para pagar un trabajo estimado en 400 millones dólares mediante aportes privados. En su resolución, Léon destaca que Trump no tiene la autoridad necesario introducir cambios tan a gran escala en la residencia presidencial, a pesar de que el presidente argumenta lo contrario.
En una decisión de 35 páginasel juez recuerda que el presidente actúa como “guardián de la Casa Blanca para el generaciones futuras de las primeras familias«, pero no como su dueño. Asimismo, destaca que ninguna normativa respalda las competencias que Trump dice tener en este ámbito.
Los hechos se remontan a octubre, cuando el presidente ordenó la demolición de gran parte de la parte oriental del ala este. En este espacio, que albergó los despachos de la primera dama y un cine, proyecta construir una habitación de más de 8.000 metros cuadrados. Las recreaciones lanzadas muestran un diseño con candelabros dorados de gran tamaño y techos ornamentados en tonos doradosmuy en línea con el salón de baile de Mar-a-Lago, su residencia en Palm Beach.
Intervención en este ámbito ya ha suscitado críticas de la oposiciónespecialmente porque el proyecto aún está no tuvo aprobación de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital, organismo encargado de fiscalizar este tipo de actuaciones en los edificios federales. El Fondo Nacional de Preservación Histórica también intentó sin éxito frenar la demolición, advirtiendo que el nuevo espacio, aproximadamente 8.400 metros cuadradosPodría eclipsar el edificio principal, que mide alrededor de 5.000 metros cuadrados.
A continuación, varios dirigentes democráticos denunciaron lo que consideraban modificación unilateral de un bien patrimonial común. El senador Adam Schiff, por ejemplo, publicó imágenes de los primeros trabajos de demolición acompañadas de un comentario irónico: “Ciertas metáforas están escritas”.
En su decisión, Léon también exige que el presidente identificar al menos una ley que apoye la demolición del anexo sin la aprobación del Congreso. La Casa Blanca, por su parte, defendió que el legislador había concedido implícitamente esta facultad al asignar fondos para el mantenimiento y renovación de la residencia oficial.
La decisión del tribunal es el último episodio de una lucha prolongada entre el juez y el equipo legal del gobierno. En escritos anteriores, León ya había rechazado los argumentos del Departamento de Justicia, insistiendo en que la Casa Blanca no podía compararse con otros proyectos patrimoniales. “Es un lugar especial”, subrayó, “un símbolo emblemático de la nación”.
Más allá del debate sobre preservación histórica e impacto visualla sala de estar sería Considerablemente más grande que el resto del edificio.La financiación del proyecto también ha generado polémica. El trabajo se basa en donaciones privadascuyos principales contribuyentes son grandes empresas tecnológicas como Google, Amazon y Palantir. Esto generó dudas sobre posibles compensaciones o beneficios para sus ejecutivos.
Unas horas antes del anuncio de la decisión, Trump ya había criticado en su red social la demanda interpuesta por el Fondo Nacional para la Preservación del Patrimonio Histórico, a la que calificó de “grupo de locos de izquierda”. La organización presentó dos denuncias: una por salón de baile y otro por la reciente decisión de renovar el Kennedy Centercuya renovación, según el propio presidente, podría implicar incluso la demolición total del edificio.
Síguenos en nuestro canal whatsapp y no te pierdas las últimas novedades y todas las novedades de nuestra perfil de google.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí