¿Un pastor evangélico puede ser presidente de Argentina en 2027?
La llegada a la presidencia de un tertuliano televisivo que a los gritos prometía pesadillas ha convencido a muchos argentinos de que hasta el más sorprendente personaje, sea mediático o ajeno a la política, puede ocupar el mismo lugar. Javier Milei ha corrido el horizonte de lo que es posible decir, al punto de condenar los derechos sociales. El desplazamiento de la sociedad a la derecha, y el temor de una reelección del anarcocapitalista en 2027 ha encendido las alarmas del peronismo, la fuerza que ha sido predominante en este país desde 1945. Algunos de sus dirigentes han comenzado a aceptar que para derrotar a Milei se necesita de alguien de sus mismas características: un outsider que sintonice con la época. El pastor evangélico Dante Gebel, conocido en el universo latino de Estados Unidos, aparece desde hace días como una eventual alternativa a la ultraderecha oficial.
[–>[–>[–>La idea ha provenido de uno de los principales dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), Cristian Jerónimo. Hubo un tiempo en que el movimiento obrero era la «columna vertebral» del peronismo. Su fuerza, en un país con casi plena ocupación formal, era determinante. «Golpear y negociar», era su consigna. La CGT ha perdido demasiada musculatura, al compás de la expansión del trabajo informal. No puede convocar a una huelga general porque el llamamiento es desoído por casi la mitad de las personas involucradas en la actividad económica. En medio de su declive y desprestigio, Jerónimo, secretario general del sindicato de trabajadores del vidrio, invocó la figura del pastor que bendijo a la segunda presidencia de Nayib Bukele. Semejante conservadurismo, transmitido de manera coloquial y hasta jocosa, no impidió que otros dirigentes sindicales, incluidos de izquierda, como Néstor Segovia, representante de los trabajadores del metro, consideraran razonable la propuesta.
[–> [–>[–>Gebel se sintió halagado. «No lo descarto», dijo, a la espera de que su eventual candidatura gane mayores adhesiones. El pastor nació en 1968 en la periferia bonaerense. Desde 2009 vive y predica en California. Su templo en la River Church puede albergar a unos 5.000 feligreses que colman la instalación con muestras de agradecimiento cada domingo. Su perfil en YouTube es seguido por más de tres millones de suscriptores. El canal 13 de la ciudad de Buenos Aires transmite su programa La divina noche. Cada emisión es vista por un millón de espectadores.
[–>[–>[–>
[–>[–>[–>
Es padre de cuatro hijos. Su esposa, Liliana Gebel, se hizo conocer como Practicante en Medicina Funcional, asesora de imagen y maquilladora de su esposo. Gebel no es inmune a las tentaciones de la política. Además de apañar a Bukele, ha participado de la celebración del 71º aniversario de la independencia del Estado de Israel y lanzó aleluyas en Uganda.
[–>[–>[–>Una máquina en movimiento
[–>[–>[–>
La sensación de que aspira a algo más que un púlpito reverbera en lo que ha llamado su gira de despedida: «Presidante». Miles de personas asistieron a sus celebraciones, que también incluye a países europeos. Además de los sindicalistas, Gebel ha sumado a su entorno a un exdirigente de La Libertad Avanza, el partido de Milei, Eugenio Casielles. Han lanzado un espacio, «Consolidación argentina». Los medios de prensa aseguran que ya se acercaron otros libertarios desdeñados por Karina Milei. Los «gebelistas» han comenzado a recorrer el país para auscultar a los hombres y mujeres que quisieran una renovación en 2027 pero todavía tienen alergia a votar por kirchneristas. En algunas provincias del norte, las iglesias pentecostales han crecido de manera significativa.
[–>[–>[–>
El propio presidente lo ha advertido y por eso decidió tender una mano a los variopintos evangélicos. No solo les otorgó una personería jurídica que le era esquiva. El anarcocapitalista viajó a Resistencia, capital de la paupérrima provincia de Chaco, para participar de la inauguración del templo de Jorge Ledesma, un pastor que atribuyó a un milagro la transformación de 100.000 pesos argentinos en 100.000 dólares. El oficialismo ha atraído a su bancada en el Congreso a varios legisladores que son además pastores y cuenta con un importante respaldo de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA). ¿Qué sucedería con esos templos y la estructura que los agrupa si uno de los suyos aspira a gobernar Argentina?
[–>[–>
[–>El «vacío absoluto»
[–>[–>[–>
«En un país atravesado por divisiones y enardecimiento permanente, no se me ocurre nadie mejor que Dante Gebel para trabajar por una verdadera unión nacional y una prosperidad que alcance a todos los argentinos. Ojalá él, así lo decida algún día», dijo el secretario general de los trabajadores Aeronavegantes, Juan Pablo Brey.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
«Los políticos tradicionales no generan la expectativa que está generando Gebel», admitió el exvicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto. «Creo que para salir de situaciones que son absolutamente complejas se necesita una formación en política. Prestemos atención a este fenómeno. ¿Quiere aportar a la discusión del país? A mí me parece muy bien. No, sin embargo, que un outisder pueda hablar de lo que tenemos que hacer con la deuda externa y el comercio exterior, los servicios públicos, la minería y la energía. Todas estas definiciones no las escucho de Dante».
[–>[–>[–>Mariotto proviene del kirchnerismo. Reconoce no obstante que existe un «vacío absoluto» en el campo opositor. «La verdadera fe del pueblo argentino está en la justicia social», ha dicho el predicador por el momento para diferenciarse de Milei. Como teólogo de la prosperidad, una doctrina no escrita pero que practica al exhibir sin rubores franciscanos sus opulentas adquisiciones, porque ser rico, insiste, no es pecado, Gebel sostiene a la vez que el creyente debe erradicar la «mentalidad de pobreza» y sustituirla por una «mentalidad de reino», en donde pueda funcionar como un administrador de las riquezas de Dios.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí