un remanso de historia y paz muy cerquita de la Costa Brava




Nuestro país cuenta con rincones que por su belleza, originalidad y espectacularidad han sido elegidos como escenario de películas y series míticas. Por ejemplo, en Juego de Tronos hay hasta 17 localizaciones en España, incluidos los acantilados de Zumaia.
En Girona, cerca de la Costa Brava, hay una ciudad que, para los creadores de 8 apellidos catalanes, La película de Emilio Martínez-Lázaro recogió la esencia del catalán y los actores Dani Rovira, Clara Lago y compañía la recorrieron. Este pueblo es Monells, donde la arquitectura medieval ha alcanzado un nivel de maestría excepcional. Si desea adentrarse en el set de una película, este debería ser su próximo destino.
Monells, una ciudad medieval viva


parte del municipio de Cruïlles, Monells y Sant Sadurní de l’Heura, Monells se encuentra a poco más de una hora de Barcelona, en el valle del río Rissec, al pie de la Massís de Les Gavarres. Con apenas 300 habitantes, Monells conserva un aire rural y auténtico, alejado del bullicio de destinos más comerciales.
Los monells conocen bien el tesoro que poseen y lo cuidan con un cariño que les agradecemos a todos. Basta comprobar cómo se trabajaron las tejas curvas de la casa. Plaza Jaime I, lo que refuerza el poder visual de los impresionantes arcos de medio punto que lo rodean.
El pueblo de los arcos.


Originariamente, en el siglo XII, la plaza fue escenario del mercado medieval, un hervidero de actividad hoy transformado en un remanso de paz. AHORA, Sus soportales albergan terrazas y restaurantes. donde podrás disfrutar de la gastronomía local a la sombra de siglos de historia.
Cuando entras en Monells lo primero que llama la atención es el profusión de arcos. Parece que toda la ciudad está tejida de él: arcos bajos en las plazas, arcos que cubren pasajes oscuros, arcos que conectan casas centenarias. Cada rincón revela uno nuevo, creando un encantador laberinto que te transporta al siglo XV.
Todo parece pensado para que la mirada del visitante un paneo lento en alta definición que quedará grabado para siempre en tu memoria. Y ya que estás, también puedes hacerlo con tu móvil o cámara de fotos, por si acaso.
A 25 minutos de las playas de la Costa Brava
Su proximidad a la Costa Brava –en 25 minutos llegas a la playa de Begur- lo convierte en el complemento ideal para unas vacaciones: mar por la mañana; casas y calles de piedra por la tarde. En un mundo que cambia rápidamente, Monells ofrece esa desconexión a la que aspiramos, con un encanto que supera cualquier villa toscana por su privacidad y estado de conservación.
el castillo
La ciudad fue construida alrededor de un antiguo castillo. construido en el siglo XI, del que hoy sólo se conservan algunos tramos de muralla y torres. Estos restos románicos se mezclan con elementos góticos posteriores, creando una fascinante síntesis arquitectónica que refleja la evolución de la ciudad a lo largo de los siglos.
La Iglesia de Sant Genís


No podemos hablar de Monells sin mencionar la Iglesia de Sant Genís, una joya arquitectónica documentada desde el año 1019. Está situada en el distrito de la Riera.junto al río Rissec, que divide la ciudad en dos. Afluente del Daró, este curso de agua ha marcado la geografía y la economía local desde la Antigüedad, con molinos que probablemente dieron nombre al lugar (Monells proviene de «Villa Mulinnensis»).
Visitar Monells es entrar un cuento de piedra fuera del tiempo actual. Cada rincón susurra historias olvidadas, cada arco enmarca una postal diferente. Aquí no hay prisas ni aglomeraciones, sólo la calma de la autenticidad. Es un refugio donde lo medieval no es una recreación turística, sino la presencia real de la época de nuestros antepasados.
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