una experiencia única de bienestar
Tania Medina y Alejandro Nieto, dos de los exconcursantes con más ‘cartera’ de ‘La isla de las Tentaciones’, han abierto su propio centro de bienestar. Se llama Ramé, está en El Puerto de Santa María y combina Pilates Reformer, clases de Barre y una estética muy ‘instagrameable’.
El proyecto, que abrió sus puertas el pasado 8 de mayo, nació con una filosofía clara: cuidar el cuerpo, encontrar el equilibrio y, como dicen, ‘aprender a parar’. Detrás hay meses de trabajo, paredes pintadas por ellos mismos y una implicación total en cada detalle del diseño, desde los espejos individuales de cada cama Reformer hasta las bolsas de mano personalizadas que reciben los socios.
Las seis camas Reformer, los espejos propios y un rincón café que ya es el rincón de moda en El Puerto
El corazón de Ramé late gracias a dos disciplinas que están en pleno auge en el mundo del fitness: Barre y Pilates Reformer. El centro cuenta con seis camas Reformer de última generación, cada una con su propio espejo para que los alumnos puedan corregir su postura en tiempo real. Las clases se imparten en grupos reducidos de un máximo de seis personas, lo que garantiza una atención casi personalizada.
Y si el ejercicio es el gancho, el gancho del gancho es el cuidado rincón del café que han montado. Nada más salir de una sesión Reformer, el socio puede tomar un café rodeado de un diseño que mezcla madera clara, luz natural y un ambiente que huele a velas aromáticas y negocio inteligente. Además, cada nuevo inscrito se lleva a casa un bolso tote exclusivo y un termo personalizado con el logo. Ramé no sólo vende clases de Pilates; vende una experiencia de pertenencia.
Para colmo, el estudio no se limita a la rutina diaria. Cada mes organizan eventos temáticos: sesiones especiales de Barre, encuentros de meditación o talleres de crecimiento personal. En otras palabras, se trata de cuerpo, mente y comunidad, y con un programa que nunca deja de crecer.
De pintar paredes a diseñar bolsos tote: la implicación total de Tania y Alejandro, lejos del pose del ‘influencer’ que sólo firma
Que un par de ex concursantes monten un negocio no es noticia. Que lo hagan implicándose personalmente aunque sea a grandes rasgos, sí lo es. Tania y Alejandro han compartido en redes sociales cada etapa del proceso: desde la elección del lugar hasta las jornadas de pintura en las que se les veía con un mono y una coleta despeinada, pasando por la supervisión del mobiliario o la limpieza final. Luego habrá quien critique, pero nadie le quita el trabajo.
No se trata de poner cara a un puesto y desaparecer: llevan meses al frentey se nota en los pequeños detalles. Un típico centro de celebridades lo habría delegado a un diseñador de interiores. Querían impregnar cada rincón con su sello. Hasta el punto de que el nombre, Ramé, evoca “stop” en caló, una declaración de intenciones.
Ramé no es sólo un gimnasio: es el intento de dos personas que vivieron su historia de amor en horario de máxima audiencia de construir algo que parezca calma.
El negocio del ‘ex reality’: por qué el bienestar es el nuevo ‘Merch’ de quienes abandonan la isla
Hace unos años, el típico itinerario de una exconcursante incluía televisión de autor, una colección de ropa en una tienda de fast fashion y un bolso de colaboración con una marca low cost. Ahora el movimiento es diferente: el negocio del bienestar se ha convertido en el activo más recurrente entre quienes han pasado por un reality y quieren monetizar su comunidad sin tener que subir un código de descuento cada dos días. Desde las clases de yoga de Marta Peñalver hasta los retiros de no sé quién, el ‘emprendimiento bienestar’ se ha consolidado como la salida más estable para la fama con fecha de caducidad.
El ramé encaja perfectamente en ese molde, pero con una diferencia: la autenticidad que le aporta el trabajo manual. Quizás no invente la rueda, pero mientras sigan apareciendo centros con olor a escenarios quemados y un par delante que se moja -literalmente-, el público (y los vecinos de El Puerto) se seguirán apuntando. El resto ya se verá.
El termómetro del chisme
- 🌡️ Nivel dramático: 3/10. Negocio floreciente, cero tensiones y mucho amor propio. Esto no es salsa: es inspiración con aires de revista de decoración.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: La pareja gana, añadiendo un proyecto sólido a su currículum vital. Pierde el estereotipo del concursante que sólo sabe jugar a los bolos en discotecas.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva próximamente?: No esperes ninguna cobertura de bomba. Sí, esperamos nuevos estrenos y, por supuesto, un reel con Tania sudando en una cama Reformer que alcanzará cientos de miles de me gusta.
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