Deportes

una mansión valorada en 12-13 millones de euros y 2.700 m2

una mansión valorada en 12-13 millones de euros y 2.700 m2
Avatar
  • Publishedjunio 18, 2026



Luka Modric algo más que otro está sucediendo estos días Mundo con Croacia. A sus 40 años, el torneo se presenta como una especie de epílogo competitivo de una carrera que ha alargado el tiempo al máximo.

El centrocampista juega cada minuto con la sensación de cruzar una última frontera, mientras crecen en torno a él los rumores de una retirada definitiva una vez finalizado el campeonato.

Evita aparecer en titulares, pero el contexto es elocuente: un físico que sigue respondiendo, un liderazgo indiscutible… y una carrera en la que casi solo queda elegir el momento y el lugar de las despedidas.

Paralelamente a lo que ocurre con Croacia, el futuro inmediato de Modric se perfila, una vez más, con Madrid como punto final.

Después de años de ser el metrónomo de Real Madrid y, tras cerrar su andadura en el fútbol de alto nivel, la capital española sigue siendo su base afectiva y familiar.

Su casa en La Moraleja, esta residencia valorada en 12-13 millones de eurossi con algunos 2.700 metros cuadrados construidosAparece en el horizonte como destino natural para una nueva rutina sin concentraciones ni viajes europeos entre semana.

El futbolista que vivió más de una década según el calendario ve ahora este mismo lugar como el escenario de una vida más lenta.

Modric, antes de su debut con Croacia en el Mundial.

Modric, antes de su debut con Croacia en el Mundial.

Reuters

En este posible “día después”, el refugio de La Moraleja cobra otro significado. De la casa de un jugador en activo pasa a ser la sede de un exfutbolista que tendrá tiempo, por primera vez, de vivir allí sin el estrés del próximo partido.

Las salas de descanso, el gimnasio, el cine privado o el gran jardín con piscina ya no serán sólo el complemento de un día de entrenamiento, sino el centro de una nueva rutina.

Modric, que siempre ha transmitido una imagen de discreción y una vida familiar ordenada, tiene el contexto perfecto para una jubilación tranquila, lejos del ruido mediático que se generará cuando anuncie que cuelga las botas.

No hay que olvidar tampoco la dimensión simbólica que tendría este regreso total a Madrid. Para el aficionado, Modric está asociado a las grandes noches del Bernabéu, a las finales europeas, a las remontadas y a esa mezcla de clase y carácter que le convirtió en leyenda.

Para él, la capital y su casa en La Moraleja representan todo lo que se construyó en torno a esta carrera: estabilidad, familia, arraigo.

Si el Mundial con Croacia acaba siendo el último capítulo de su vida como futbolista profesional, el siguiente ya está adornado: una casa tranquila al norte de Madrid y una nueva vida que, por primera vez, no estará marcada por el próximo rival.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: