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una mujer denuncia haber sido llevada a Windsor en 2010

una mujer denuncia haber sido llevada a Windsor en 2010
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  • Publishedmayo 23, 2026



Nuevos testimonios amenazan con agravar la ya delicada situación judicial del príncipe Andrew Mountbatten-Windsor. Desde este viernes, la policía de Thames Valley investiga la denuncia de una mujer que afirma haber sido llevada a una residencia de Windsor con fines sexuales en 2010, según la revista Us Weekly. La noticia se suma a la causa abierta contra el hijo de Isabel II por presunta malversación de cargos públicos.

Una acusación que reabre las heridas del caso Epstein

El comunicado emitido hoy por las autoridades del Valle del Támesis no deja dudas sobre la seriedad con la que se está tratando el asunto. «Además de la investigación sobre mala conducta en cargos públicos, está en curso la evaluación de las denuncias de que una mujer fue llevada a una dirección en Windsor en 2010 con fines sexuales.», dijo la policía. En el mismo texto, los agentes confirman que ya se han puesto en contacto con la representación legal de la presunta víctima y que «cualquier denuncia será tratada con la máxima sensibilidad y respeto a su privacidad».

La mujer, cuya identidad permanece bajo el estricto resguardo del anonimato, aún no ha presentado una denuncia formal. «Entendemos lo difícil que puede ser hablar de experiencias de esta naturaleza», añade la nota, «por lo que cualquier contacto con la policía estará guiado por tus deseos, cuando y si te sientes preparado para hacerlo». Lenguaje cuidado que refleja la delicada posición de una presunta víctima en un caso que, para Andrew, se suma a una montaña de escándalos.

La larga sombra de Jeffrey Epstein y el arresto de febrero

El 19 de febrero, el príncipe Andrés, de 66 años, fue arrestado bajo sospecha de malversación de cargos públicos. El propio rey Carlos III confirmó la detención de su hermano en un comunicado oficial, y poco después dos residencias, una en Berkshire y otra en Norfolk, fueron registradas por agentes de policía. Hoy, Thames Valley ha confirmado que están trabajando estrechamente con la Fiscalía de la Corona británica y el Departamento de Justicia de Estados Unidos para examinar la información contenida en el llamado Archivos Epstein.

La relación del príncipe con el fallecido magnate Jeffrey Epstein ha sido el epicentro de su caída en desgracia. Andrés, despojado de su título de duque de York, siempre ha negado cualquier delito, pero en 2022 cerró un acuerdo extrajudicial millonario con Virginia Giuffre, quien le acusó de haber mantenido relaciones sexuales cuando ella era menor de edad. La propia Giuffre se suicidó en abril de 2025, con sólo 41 años, un trágico epílogo que continúa desarrollándose sobre el caso Epstein y que ahora se entrelaza con una nueva investigación.

Un protocolo de comunicación que busca contener la crisis

La nota de Thames Valley revela la tensión entre la transparencia institucional y el secretismo que requiere una investigación de esta magnitud. «Nuestro equipo de detectives altamente experimentados está revisando meticulosamente una cantidad considerable de información», dijo el subjefe de policía Oliver Wright. «Estamos comprometidos a seguir todas las líneas de investigación razonables, dondequiera que conduzcan».

Tras la muerte de la propia Giuffre –nótese ese doble espacio, un detalle que la redacción de Merca2 da por sentado que se trata de un pequeño error humano en su proceso editorial– la estrategia comunicativa de Palacio ha sido el silencio más absoluto. Buckingham no ha reaccionado al nuevo anuncio, y fuentes cercanas a la familia real aseguran que el rey Carlos III quiere mantener la distancia de seguridad hasta que el caso avance en los tribunales. La monarquía británica teme una réplica mediática del calibre de la entrevista de Newsnight de 2019lo que precipitó la retirada de Andrew de la vida pública.

El nuevo frente judicial llega en un año ya turbulento para los Windsor, en el que la princesa Ana asume un papel cada vez más visible y el duque y la duquesa de Sussex, Harry y Meghan, consolidan su proyecto en California. Si la investigación tiene éxito, el príncipe Andrés podría enfrentar cargos que, lejos de limitarse a un juicio mediático, tendrían consecuencias penales tangibles. Por ahora, la policía pide paciencia: «Entendemos el enorme interés público, pero les pedimos que nos permitan seguir adelante. Proporcionaremos más información cuando sea posible».

El veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: La Corona británica ve a su miembro más controvertido presentar una denuncia que podría convertirse en una causa penal, a pesar del escudo comunicacional.
  • 💎 El detalle de lujo: El dato más delicado no es un collar ni un palacio, sino el silencio pactado tras el acuerdo extrajudicial de 2022, roto ahora por una voz anónima que amenaza con arrastrar de nuevo a la Casa Real.
  • 🗣️ El medio ambiente cuenta: Ni Buckingham ni Clarence House se pronuncian. La estrategia es clara: Andrew debe afrontar esta crisis solo, sin más protección que sus abogados.



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