Una multitud de ultraortodoxos persiguen a dos mujeres militares a las afueras de Tel Aviv
– Europa Press/Contacto/Nir Alon – Archivo
MADRID, 15 feb (EUROPA PRESS)-
Dos militares israelíes fueron perseguidas este domingo por una multitud de ultraortodoxos en la localidad de Bnei Brak, en las afueras de Tel Aviv, y tuvieron que ser evacuadas por la policía en un incidente que ha sido ampliamente condenado por la clase política israelí.
Los dos militares pertenecían al Cuerpo de Educación y Juventud y se habían desplazado a esta localidad de mayoría ultraortodoxa de visita cuando se produjo el incidente, en el que varias decenas de hombres comenzaron a correr hacia ellos, visiblemente enfadados, según un vídeo difundido en las redes sociales.
Los alborotadores volcaron contenedores de basura, quemaron una motocicleta y volcaron un vehículo policial. La Policía ha asegurado que la situación ya está bajo control y que los dos militares han podido ser evacuados.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha expresado su «enérgica condena» por lo ocurrido. «Es una minoría extremista que no representa a la comunidad haredi» o ultraortodoxa en su conjunto, afirmó, según la prensa israelí.
Netanyahu ha afirmado que se trata de «una cuestión grave» e «inaceptable». «No vamos a permitir la anarquía. No vamos a tolerar ninguna agresión contra el personal de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ni contra las fuerzas de seguridad que trabajan con dedicación y determinación», subrayó.
Las Fuerzas Armadas israelíes también han condenado «enérgicamente» el ataque y han recordado que los dos militares estaban «cumpliendo una misión militar». «Una agresión de civiles contra soldados de las FDI es una línea roja y los responsables deben ser tratados con dureza», afirmó el Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Eyal Zamir.
En la misma línea se han pronunciado el ministro de Defensa, Israel Katz, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, subrayando que los responsables del ataque «criminal e imperdonable» «pagarán un alto precio». Sin embargo, no representan a la «gran mayoría de los haredíes». Ben Gvir ha indicado que un policía está herido, pero no se han realizado detenciones.
La oposición también ha condenado esta acción y ha instado a los diputados ultraortodoxos a hacer lo mismo. «¿Quién le importa más a Netanyahu, nuestros soldados o sus socios de coalición?» dijo el líder de la oposición Yair Lapid.
«Debe haber una ola de detenciones en las próximas horas. No puede ser que en el Estado de Israel se ataquen a soldados y policías de las FDI. Cualquiera que haya participado en el ataque contra nuestros soldados debe terminar el día en prisión. Basta de anarquía», declaró.
Para el líder de Azul y Blanco, Benny Gantz, militares y policías «fueron atacados como si fuera Jenín», lo que representa un «mínimo moral que no tiene nada que ver con el judaísmo».
«Hay una campaña contra las mujeres en la esfera pública (…). No son judías. Son terroristas», afirmó el líder del partido Yisrael Beitenu, Avigdor Liberman. El ex primer ministro Naftali Bennett también ha criticado que «se ha cruzado una línea roja» y ha prometido «devolver el buen gobierno a Israel».
La comunidad ultraortodoxa está en armas contra el Gobierno por su intención de impulsar una ley que permita su reclutamiento para realizar el servicio militar obligatorio de dos años del que hasta ahora estaban exentos por motivos religiosos. Critican especialmente el reclutamiento de mujeres debido a las tradiciones misóginas de parte de esta comunidad.
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