vecinos y comercios históricos en riesgo en Malasaña
A Jorge Velasco le dijeron que no le iban a renovar el contrato de alquiler el mismo día de su cumpleaños. Vive en un departamento en el Calle Valverdeen el barrio de Malasañade 2022. La explicación fue breve y fría: el edificio había cambiado de manos. «Me dijeron que habían comprado el edificio y que no nos iban a reformar»dice Jorge.
Como él, otros vecinos del bloque sienten que sus vidas han cambiado repentinamente. Paula Rodríguez, otra de las inquilinas, resume ese sentimiento con una frase clara: «Sientes que tu casa ya no es tu casa».
El motivo tiene nombre y fecha. El pasado 6 de noviembreel fondo de inversión Vencar Capitalformada por una docena de empresas, compradas todo el edificio. Poco después informó a los inquilinos de su intención de desalojar las viviendas cuando expiren los contratos de alquiler. Plazos que, según denuncias, son incompatible con la búsqueda de una alternativa de viviendaespecialmente en un barrio donde los precios se han disparado. Vencar Capital No quiso hacer declaraciones a laSexta.
Presión constante sin orden judicial
Desde la compra de la propiedad, los vecinos afirman estar bajo presión constante. ellos hablan de burofaxes, visitas constantes para mostrar los pisos, la gente medir paredes y una presencia que consideran intimidante. «Están haciendo visitas, midiendo las paredes…»denuncia Paula.
Según explican, el fondo ha contratado a un portero de una empresa vinculada a Desokupaque permanece en el edificio 24 horas al día. Una situación que, si bien no supone un lanzamiento judicial, genera un clima de desgaste permanente.
Del 16 viviendas del bloque, seis ya estan vacios. El resto de vecinos han decidido quedarse, seguir pagando el alquiler y resistir. «Seguiremos pagando el alquiler incluso cuando acabe el contrato»Jorge insiste.
No sólo viviendas: el barrio también se está vaciando
El conflicto no afecta sólo a los vecinos del edificio. La tienda de especias de al lado, el bar tradicional y otros pequeños negocios. de los alrededores también están condenados al cierre, a pesar de haber pagado escrupulosamente el alquiler durante años.
Los afectados sienten que no sólo se les expulsa de sus hogares, sino que de tu propio barrio. Denuncian un modelo que prioriza la inversión y el turismo por encima de la vida de barrio. «Están vendiendo el Madrid a pedazos»advierte Jorge Nacarino, presidente del Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM).
Movilización vecinal
Lejos de darse por vencidos, los vecinos han decidido organizarse. Este sábado 24en 6:00 pmel bloque Valverde 42 realizará su primera concentración. ellos colgaran pancartas en los balcones visibilizar el conflicto y reclamar su derecho a quedarse.
La movilización cuenta con el apoyo de Unión de Inquilinosel Asociación de Vecinos Maravillas-Malasaña y el Fravm.
El Sindicato de Inquilinos denuncia que estas prácticas de fondos buitre constituyen una forma de desalojo invisible: No siempre hay una orden judicial o una liberación, pero la presiones, avisos de no renovación y ofertas de compensación Obligan a salir a residentes sin que estas expulsiones aparezcan en las estadísticas oficiales.
Vulnerabilidad y protección legal
Muchas de estas expulsiones afectan también a personas en situación de vulnerabilidad, a pesar de que existen medidas estatales que lo impiden. El decreto aprobado en diciembre extendido hasta finales de este año la suspensión de desahucios y desahucios de hogares vulnerables sin alternativas habitacionales, prohíbe el corte de suministros esenciales como electricidad, gas y agua, y mantiene la bono social electrico.
Aunque aún no han sido expulsados físicamente de sus casas, los vecinos de Valverde 42 afirman que ya están siendo expulsados. Sin policía, sin juzgados y sin ruido.
Un desalojo que no se ve en las cifras oficiales, pero que vacía edificios, comercios y barrios enteros. Un desalojo silencioso.
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