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vestido inspirado en Grace Kelly y castillo en la Costa Azul

vestido inspirado en Grace Kelly y castillo en la Costa Azul
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  • Publishedjunio 19, 2026



El medallista olímpico Mondo Duplantis y la modelo Desiré Inglander se dieron el ‘sí, quiero’ en un castillo de la Costa Azul y Vogue ha publicado las imágenes en exclusiva. La boda, celebrada el 12 de junio, fue un alarde de estilo nupcial con tres cambios de look, joyas de Tiffany & Co. y una atmósfera que fusiona el glamour de Cannes con la tradición sueca.

El vestido de Ida Lanto que reinterpreta a Grace Kelly

La novia, la modelo sueca de 24 años, supo desde el principio que quería un diseñador sueco. «Aunque decidimos casarnos en el sur de Francia, para mí era importante conservar mis raíces de alguna manera», le dice a Vogue en exclusiva. Después de trabajar con Ida Lanto en varias galas, confió en ella para crear el look nupcial. El resultado: un vestido de organza de seda con cuerpo en forma de corazón, cintura y falda con una espectacular cola, rematado con un bolero de encaje de manga larga.

El diseño, inspirado en el icónico vestido de novia de Grace Kelly, creado por Helen Rose en 1956, estaba adornado con botones cubiertos de seda y un borde de encaje bordado a mano. La silueta atemporalmente elegante se completó con joyas de Tiffany & Co.: un colgante de diamantes de talla esmeralda y aretes de perlas y diamantes. “Recuerdo caminar por Manhattan cuando era niña y mirar el letrero de Tiffany pensando que algún día me gustaría usar sus joyas”, confiesa Desiré. «Ellos hicieron realidad ese sueño».

Una boda entre la Costa Azul y Mónaco, con tres cambios de look

La celebración arrancó con un cóctel de bienvenida en la Villa Eilenroc de Antibes, donde la novia lució un diseño de Georges Hobeika con capas de tul bordado –el mismo diseñador que lució en la Met Gala 2026– y un colgante de diamantes amarillos. Mondo, por su parte, optó por un traje azul marino de Tiger of Swedish.

Para la ceremonia en el Château de Castellaras, el deportista sueco-estadounidense lució un esmoquin blanco personalizado de Saman Amel que mezclaba detalles de seda salvaje y mohair, un homenaje a James Bond y a su propio padre. En la muñeca, un reloj Omega De Ville Trésor. Tras intercambiar votos, los novios llenaron una torre con champán y la novia se puso un segundo vestido Lanto: un diseño palabra de honor de encaje cordoné con cristales y perlas, con el que bailó el primer vals al atardecer.

La Costa Azul se vistió de punta en blanco para una boda que mezcló el deporte de élite y la moda nupcial más refinada.

A última hora de la noche, Desiré lució su tercer look: un corsé de plumas de ganso pintado a mano diseñado por Antoine Guérin, con una minifalda de satén. La fiesta continuó a la mañana siguiente con una fiesta en la piscina de Villa Castel, donde la novia lució un vestido de Vivienne Westwood con un broche de pájaro de Tiffany.

El sueño de una ‘novia real’ y el poder de la exclusiva de Vogue

Elegir un vestido inspirado en Grace Kelly no es casualidad. La Princesa de Mónaco convirtió su boda con Rainiero III en uno de los referentes nupciales más longevos, y reinterpretar su estética desde una marca sueca es un guiño calculado que resuena en el imaginario aspiracional. Además, la presencia de la Costa Azul como telón de fondo, a pocos kilómetros de la actual residencia de la pareja en Mónaco, refuerza la narrativa de una nueva generación de miembros de la realeza del deporte y las redes sociales.

La exclusiva de Vogue, con un impecable despliegue fotográfico, demuestra el control milimétrico de la historia que ha ejercido la pareja. Sin filtraciones previas, el reportaje se convierte en el documento oficial de una boda que probablemente marcará tendencia en el universo nupcial de lujo: desde el bolero de encaje hasta el esmoquin blanco, todo apunta a ser replicado.

El veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: La pareja refuerza su condición de ‘pareja de oro’ del deporte y las redes, con una boda que mezcla el glamour de Hollywood y la tradición real.
  • 💎 El detalle de lujo: El vestido de Ida Lanto, inspirado en el icónico diseño de Helen Rose para Grace Kelly, estuvo acompañado de joyas de Tiffany & Co. en diamantes y perlas.
  • 🗣️ El medio ambiente cuenta: La exclusiva de Vogue y la ausencia de filtraciones durante todo el fin de semana subrayan que la pareja controla magistralmente la historia.



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