yo estoy ahí con él, hágo-y caso, y canto dos canciones o tres»
El músico Jerónimo Granda (Oviedo, 1945) se ha estrenado como actor a los a los 81 años. Y tan pichi: tiene a sus espaldas seis décadas de escenarios. Desde la época aquella de “Los Juniors” o “Los 106” hasta las coplas del Carnaval pasando por escenarios de todo calibre y condición. El periodista Javier Cuervo lo llama “cantapensador” y no le falta razón. Regresa a Avilés, al teatro Palacio Valdés, este jueves (20.00 horas). Lo va a hacer junto con Maxi Rodríguez y, los dos juntos, con “Inteligencia Artificial (Ay)”.
[–>[–>[–>Resulta que entre las muchas cosas que ha hecho no estaba el teatro. ¿Cómo es posible?
[–> [–>[–>Teatro yo nunca hice. Participé en alguna película de estas que hizo Maxi Rodríguez –“Carne de gallina” y esas-, pero con papeles de extra, de nada. Pero no, no, teatro nada, ¿qué va?
[–>[–>[–>
¿Y cómo lo lleva?
[–>[–>[–>Bien, lo llevo bien. Maxi Rodríguez ye un fenómeno. Hizo un guion de una obra muy simpática, por lo que veo. Yo estoy ahí con él, hágo-y caso, y canto dos canciones o tres que les encajó él en sus diálogos. Y bien, la gente parece ser que está contenta. Yo no te puedo decir otra cosa, porque no soy experto ni en teatro, ni en…
[–>[–>[–>
Es que estaba haciendo cuentas y digo que desde que empezó en los 60 ha tenido que probar todas las cosas que se pueden probar.
[–>[–>
[–>Menos la radio. La radio no. Es una cosa curiosa, porque trabajé en prensa, en televisión, un poco en el cine, vamos poco, pero algo. Escribí en los periódicos, en una revista, en fin, eses coses… Hice cinco discos, escribí un libro, pero lo de la radio no me venía, era una cosa muy curiosa. Ahora ya no lo digo, pero antes decía, coño, a ver, me gustaría trabajar en la radio, en un programa de diez minutos. Ahora con esto del teatro no sé qué me queda ya. La ópera. Estuve en el Campoamor con la Sinfónica de Asturias haciendo a “Pedro y el Lobo”, de Prokofiev.
[–>[–>[–>
También.
[–>[–>[–>También. Había que llenar una tontería, pero siempre me llamó la atención lo de la radio. Porque bueno, normalmente, si a la gente somos un poquitín famosillos de alguna institución, pues llámenos para muchas cosas: a mí llamaronme para la tele, yo tampoco era un hombre de televisión. Yo era simplemente cantar por los bares, por los sitios, con la guitarra. Y luego llamaronme para otro lado, me ofrecieron a escribir en LA NUEVA ESPAÑA, en la “Hoja del Lunes”. Qué sé yo: no me acuerdo.
[–>[–>[–>
Me acuerdo de sus coplas del Carnaval…
[–>[–>[–>
Sí, eso fue lo primero que grabé en disco. Y tuvo cierto éxito. Evidentemente soy muy conocido por culpa de eses coples.
[–>[–>[–>
Y paseándose por la ciudad de nuevo.
[–>[–>[–>
Sí, en Avilés estuve presentando muchos carnavales.
[–>[–>[–>
“Inteligencia Artificial (Ay)” va de la modernidad y de toda esta movida. ¿Cómo se lleva con todo eso?
[–>[–>[–>
Estupendo. Me llevo estupendamente bien, porque no les hago caso. No, no. ¿Qué me va a contar a mí la inteligencia artificial? Las máquinas están para hacer lo que les mande: de ahí no van a pasar en la puta vida. Yo te lo digo. Trabajan muy a prisa, trabajan a mucha velocidad. Pero también una cadena de montaje de coches… Joder. Pum, pum, pum. Son robots, son máquinas. Ahora hay máquinas que hacen cosas muy rápidas. Investigar en los laboratorios, escribir, dar datos estadísticos a una velocidad de la luz. Vale, muy bien. Corre lo que quieras, pero tú no vas a pensar jamás.
[–>[–>[–>
No vaya a ser el que termine matándonos.
[–>[–>[–>
Es que el día que piense, si algún día llegaran a pensar, que yo no creo, no creo porque va contra la natura que diría el clero. Pues no. Si llegaran a pensar, desaparecemos. Claro, desaparecemos igual que desapareció Neandertal. Nos borrarán del mapa. La biología y la química universal no funciona así.
[–>[–>[–>
¿Cómo es trabajar con Maxi Rodríguez?
[–>[–>[–>
El guion hazlo él. Maxi compone un guion completo. Y, bueno, luego al ir haciendo ensayos y eso, pues vamos corrigiendo si estaría mejor quitar esta palabra, ponerla otra, esas cosas, que yo no conozco muy bien, pero bueno, vamos haciendo las cosas así. Y es fácil, Maxi de eso sabe mucho.
[–>[–>[–>
Pero usted no tenía práctica en esto de memorizar textos porque cada noche suya es diferente.
[–>[–>[–>
Exacto, claro. Yo siempre soy un improvisador. Yo jamás escribí un texto, ni un guion para salir en un escenario. No, no, yo cojo la guitarra y salgo y, según veo yo, pues voy cantando por aquí, o cantando por allí. Es más, cuando hago una canción, de estas que hago yo barates, lo que es más difícil es aprender la letra. En esto, curiosamente, el compañero -Maxi Rodríguez- te va llevando.
[–>[–>[–>
Ha sido un hombre del espectáculo toda la vida.
[–>[–>[–>
Bueno, tuve un trabajo de oficina unos años, entre los 17 y los 23. Y desde los 23 hasta los 81 que tengo para 82, pues lo único que hice fue tocar y cantar. Estuve tocando la batería, estuve cantando rock and roll. Y luego por ahí, pues nada, hasta aquí.
[–>[–>[–>
Se lo pasó bien.
[–>[–>[–>
Sí, tuve suerte, vamos. Decidí dejar la burocracia, la máquina de escribir y la calculadora de aquella oficina, aquello Olivetti de tecla, nada de eléctrico, taca, taca, taca, todo mal. Y bueno, ya dije que marchaba y marché. Y hasta hoy. Estuve en el paro, desde 1968, cuando estaba París ardiendo.
[–>[–>[–>
Ya está jubilado.
[–>[–>[–>
Como autónomo. Podemos seguir haciendo cosas de estas.
[–>[–>[–>
Pues nos vemos en el Palacio Valdés
[–>[–>[–>
Es un teatro muy guapo y un teatro de mucho nivel, no estoy acostumbrado a esos escenarios.
[–>[–>[–>
Y, en agosto, en Jovellanos.
[–>[–>[–>
El día 13: para mí es como llegar a Hollywood.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí