128 habitantes, casas de piedra y situado sobre un acantilado
Suspendido al borde de un acantilado, donde la tierra parece terminar abruptamente, El horizonte se abre inmenso y silencioso.
A partir de ahí, el paisaje se despliega entre acantilados, bosques y el reflejo lejano del agua, creando un sensación de vértigo sereno difícil de describir.
Las calles, tranquilas y de piedra, acompañan esta calma suspendida. El viento corre suavemente por el pueblo mientras tu mirada se pierde en la inmensidad del vacío. yo describo Tavertetun lugar donde la altura y el paisaje son los protagonistas.
Vista panorámica del casco antiguo de Tavertet
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Situada al borde de un acantilado en la comarca de Osona, esta localidad de Cataluña Surge como un milagro arquitectónico y natural. Con apenas un centenar de habitantes, este enclave declara su esencia en cada piedra.
Su historia se remonta a siglo 11con la primera mención documental de su iglesia de Sant Cristòfol en el año 911 o 1070, aunque sus raíces podrían ser más antiguas.
Durante la Edad Media, la villa dependió de los vizcondes de Cardona y Osona, pero adquirió personalidad propia en el siglo XII de la mano de la familia que le dio nombre, que construyó un castillo.
El aislamiento geográfico de Tavertet, encaramado a más de 200 metros en el embalse de Sau forjó su carácter: no tuvo carreteras hasta el siglo XX.
Su centro histórico está declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Su corazón late en sus tres calles adoquinadas flanqueadas por unas 40-50 casas de piedra autóctonas pertenecientes a los siglos XVII y XIX.
Estas sobrias construcciones, con fachadas robustas, tejas árabes curvas, balcones de madera y puertas adinteladasevocan casas solariegas medievales. Destacan las Viles Florides, donde en primavera las macetas rebosan de geranios y buganvillas, tiñendo de color este lienzo rústico.
No te puedes perder el iglesia de Sant Cristófolemblema del pueblo. Fusiona el románico y el barroco y alberga en su interior restos arqueológicos.
El puntos de vista Son parte fundamental de este pueblo en las alturas. Tavertet y Pla de Castell ofrecen impresionantes vistas panorámicas. Destaca también el acantilado de Avenc por sus formas erosionadas.
Para los aventureros, el Cova del Serrat del VentLa cueva de arenisca más larga del mundo, excavada por un río subterráneo, espera a los espeleólogos.
Tavertet ha podido evitar el turismo de masas gracias a su ubicación privilegiada y unas estrictas normas urbanísticas que han impedido que el cemento rompiera la armonía del ocre de sus piedras.
Hoy es un destino para quienes buscan reencontrarnos con el silencioya sea paseando por sus senderos de vértigo o simplemente sentándose a contemplar la sombra de los acantilados que se alarga sobre las aguas del Ter. Un ejemplo de esto es el diseñador de moda. Juan Avellanedaquien recurre a visitarlo siempre que puede.
Visitar Tavertet no es sólo ir a un bonito pueblo, estraspasando el borde de la historia.
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