PRECANDIDATURA GENERALES | Los partidos de Sumar se fijan principios de 2026 para lanzar el germen de la próxima coalición para las generales
El espacio a la izquierda del PSOE empieza a tomar posiciones para las próximas generales. El divorcio entre Podemos y Sumar ha abierto un escenario de incógnitas. Con qué nombre concurrirán, qué partidos estarán en la coalición y quién será el candidato son algunas de las dudas que quedan por resolver. Una serie de cuestiones a la que algunos partidos de izquierdas quieren empezar a dar respuesta. Varias fuerzas integradas en Sumar han fijado el primer trimestre como plazo para lanzar una suerte de precandidatura; una alianza de partidos que sea el chasis de la futura coalición. El germen, en definitiva, de la nueva opción electoral. El mes de enero está marcado en el calendario.
[–>[–>[–>En los últimos meses, las fuerzas de la coalición Sumar con presencia en el Gobierno han reactivado la mesa de partidos, un órgano que se puso en marcha tras las europeas de 2024 y donde se abordan cuestiones de coordinación y decisiones políticas. En esas reuniones, IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar se han mostrado decididos a hacer oficial un pacto para ir juntos en el próximo ciclo electoral. Una alianza, abierta a más incorporaciones, pero que dé esperanza y certezas sobre el futuro entendimiento en las izquierdas.
[–> [–>[–>El plan de este lanzamiento, que confirman fuentes de distintos partidos de la coalición progresista, aún tiene muchos flecos por definir. Lo sustancial será, apuntan estas fuentes, visibilizar la voluntad de continuar juntos por varios actores ahora integrados en la coalición Sumar. Esa propuesta tiene una segunda lectura, y es el cierre de filas por evitar exclusiones en la futura ecuación electoral.
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Veto de Podemos a Sumar
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La presencia de Movimiento Sumar en esa suerte de precandidatura también lanza un mensaje a Podemos, que ha rechazado de forma tajante volver a concurrir con el partido de Yolanda Díaz o con sus dirigentes tras su ruptura en diciembre de 2023. El partido nunca perdonó la exclusión de Irene Montero en las listas de las últimas generales y rompió poco después de los comicios para pasar al Grupo Mixto.
[–>[–>[–>Ahora Podemos quiere cobrarse su particular revancha y ha exigido el veto a Sumar como condición para sellar cualquier pacto electoral. La presencia de esta fuerza en la coalición andaluza, por ejemplo, es el principal argumento que esgrimen los morados para rechazar integrarse en la coalición.
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En Izquierda Unida, donde han pedido «acelerar» los pasos para la futura coalición, han rechazado esta exigencia de Podemos: «Quien quiera excluir, se queda fuera«, vienen a explicar sus dirigentes. La alianza de partidos que está en ciernes insiste también en esa advertencia. El lanzamiento de esta alianza busca dar señales de vida de una coalición que esté integrada por todo aquellos que se quieran incorporar, también Movimiento Sumar. Serán los demás -incluido Podemos- los que tengan después que mover ficha.
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[–>Una de las cuestiones aún por cerrar es el nombre de esa alianza, después de que Izquierda Unida haya pedido abiertamente un cambio, al considerar que los de Yolanda Díaz crearon una «confusión interesada» a la hora de utilizar el nombre de la coalición -Sumar- para nombrar también a su partido creado a posteriori -Movimiento Sumar-.
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Algunas voces apuntan a que se acabará con esa situación cambiando el nombre de la próxima precandidatura; otros no descartan que sea la formación de Yolanda Díaz la que cambie su nomenclatura, y hay quien cree que se saldrá con un eslogan o marca provisional para exhibir esa futura alianza y que no será hasta más adelante, conforme se acerque la campaña electoral, cuando haya una decisión final.
[–>[–>[–>Sin embrago, la mayor incógnita por resolver es la del candidato. La coalición Sumar es a día de hoy la única opción electoral que no tiene candidato oficial. La vicepresidenta Yolanda Díaz, que en 2023 fue elegida por aclamación, está ahora muy cuestionada y el principal partido estatal -IU- ha reclamado su relevo de manera más o menos abierta, además de exigirle que se someta a un proceso de primarias para ser elegida.
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En las filas de Díaz dan por hecho que será ella quien concurra a las próximas generales porque consideran que «no hay alternativa» en estos momentos, mientras los demás partidos empiezan a pensar nombres que pudieran servir de relevo, ante la falta de información sobre los planes de Díaz. La también ministra de Trabajo, aseguran los suyos, no ha tomado una decisión en firme sobre qué hacer, aunque se prevé que se produzca antes de final de año.
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«Primera fase»
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La precandidatura de izquierdas va en línea con la hoja de ruta que puso sobre la mesa Movimiento Sumar la semana pasada en su conferencia política, donde planteó la idea de “consolidar un sujeto político estable” y “construir” un proyecto político compartido entre distintos partidos y donde se “reconoce y garantiza” la participación de todas las sensibilidades políticas, territoriales y sociales, eso sí, “articuladas bajo reglas comunes”. Una suerte de coalición permanente -más allá de las citas electorales- siguiendo el modelo de Compromís o de EH Bildu, donde conviven varios partidos. Un modelo que podría formar órganos propios y normas de funcionamiento.
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Para ese plan, fijaba varios ejes de actuación. El primero de ellos era precisamente reforzar la mesa de partidos como “primera fase de un espacio confederal de decisión y coordinación, donde estén representadas todas las fuerzas integrantes». La formación de Yolanda Díaz era partidaria de que esa mesa se encaminara a una “reflexión y acción conjunta a todos los niveles” para elaborar una propuesta de “candidatura común” con el objetivo de “ganar poder institucional y revalidar el Gobierno en 2027″. Un plan que, a tenor de los planes que comienzan a dibujarse, ya podría estar materializándose.
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