Con 18 años le metí 90 euros en el pantalón para irse a vivir a Madrid
Ana Banderala madre de antonio banderasnunca buscó el centro de atención. Sin embargo, acabó convirtiéndose en la narradora más íntima de la vida del actor malagueño.
«solo soy su madre«Solía decirlo, pero cada vez que hablaba de él dejaba titulares capaces de conmover a cualquiera.
Maestro de profesión y malagueño con carácter fuerte, señora ana Él fue quien empujó a su hijo a perseguir un sueño que parecía imposible: ser actor en un país donde el éxito internacional era casi una quimera.
«Le di 15.000 pesetas (90 euros) para que fuera a Madrid, pero primero le cosí unos bolsillos con cremallera para que ellos no robarían«, mostró una mezcla de orgullo y humor en una de sus entrevistas más memorables.
Detrás de aquella anécdota había una realidad mucho más dura: «El dinero no abundaba en casa.«, admitiría más tarde.
Su forma de hablar de Antonio combinaba ternura, sinceridad y una ironía muy andaluza.
Ella misma desveló el origen del nombre artístico de su hijo, revelando un detalle que ya es historia del cine español.
«Él se ha puesto la ‘s’ porque dice que quiere ser una de todas las banderas del mundo», explicó dejando claro que la ambición de Antonio no era sólo trabajar como actor, sino llegar lejos, muy lejos. Y lo logró.
Doña Ana no tuvo reparos en confesar sus propias dudas. Reconoció que al principio no creía del todo en despegue internacional de Banderas.
«Ni siquiera lo creía cuando fue a américaporque el siempre se atragantó con su inglés«, dijo entre risas, recordando cómo su hijo filmó El rey del mambo, sin dominar del todo el idioma.
«Pensé que Hollywood se habría metido en sus ojos«, agregó, retratando a ese chico de barrio que un día llegó a Los Ángeles dispuesto a conquistarlo todo.
Para ella, Antonio siempre fue «José», el niño inquieto que jugaba en la azotea y organizaba coincide con insignias porque no había dinero ni fondo común.
Mientras el mundo veía a una estrella de Hollywood, su madre seguía viendo al hijo que «hizo desastres en el pasillo«Y enloquecía a los profesores con sus chistes.
Ese contraste entre el mito y el niño que era se convirtió en el hilo conductor de muchas de sus historias. Con el tiempo, Ana Bandera Se ganó un lugar especial en el imaginario de los aficionados.
No sólo por ser el madre de antonio banderassino por la forma directa y humana con la que hablaba de él.
Sin artificios, sin frases prefabricadas, sin pose. Sólo una madre contando cómo su hijo convirtió 15.000 pesetas escondidas en la doble parte inferior del pantalón en un carrera de leyenda.
Y tal vez por eso, cada vez que hablaba, los lectores sentían que estaban escuchando la versión más verdadera del actor español más internacional.
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