China declara la guerra a las falsificaciones
Las empresas chinas acusan a sus competidores de robarles sus ideas. Suena increíble pero es verdad: el país que se hizo millonario copiando a otros, ahora lucha para que no lo copien. Las empresas occidentales están copiando Porcelana. Ésa es la queja del gigante asiático que hoy es líder en sectores como la energía solar y el coche eléctrico. Por eso ahora se quejan de que otras empresas han empezado a copiarlos.
La empresa china Trina Solar ha demandado a la empresa canadiense Canadian Solar porque, según afirman, Están vendiendo paneles idénticos a los suyos en Estados Unidos.. Este no es el único caso. La cafetería china Luckin ha revolucionado el mercado, tanto que en Tailandia han decidido copiarla. Mismo café, mismo logo y misma letra, pero sin pedir permiso. Los chinos han demandado y, de momento, el caso está en los tribunales.
Pero China lucha duro contra la falsificaciónTambién está en tu país. Los muñecos Labubu, que las ‘influencers’ han puesto de moda, cuelgan del bolso a modo decorativo y cuestan un dineral, eso si te haces con uno, porque siempre están agotados. Esto ha causadoEn China han fabricado una falsificación con un nombre muy parecido: Lafufus.. Y la policía los persigue sin parar.
Se ha convertido en un tema de Estado, no quieren permitir ni una copia.. La fiebre de las patentes ha llegado a China, donde cada día se presentan 1.500 denuncias por casos de propiedad intelectual. En resumen, el sistema que ha hecho ganar tanto dinero a China, el de copiar evitando las patentes, ahora se ha vuelto en su contra.
Las copias son cada vez de mayor calidad y hay que fijarse bien en los pequeños detalles para saber cuál es auténtico porque sólo hay mínimos matices. Pero que nadie tenga dudas, el original siempre es mejor que la copia.
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