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La crisis de la memoria retrasará PlayStation 6

La crisis de la memoria retrasará PlayStation 6
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  • Publishedfebrero 16, 2026



PlayStation 6 asoma en el horizonte como la promesa de una nueva generación, pero el calendario de la industria ya no depende únicamente del ritmo habitual de las actualizaciones tecnológicas. En los últimos meses, el mercado del hardware se ha visto arrastrado por corrientes mucho más poderosas que el simple ciclo de una consola. La inteligencia artificial cambia las prioridades, las cadenas de suministro y las estrategias comercialescuyos efectos empiezan a sentirse en zonas que hasta hace poco parecían estables.

Según Bloomberg, citando fuentes familiarizadas con los planes internos de la empresa, Sony considerará retrasar el debut de la consola de próxima generación hasta 2028 o incluso 2029. La ventana inicial apuntaba a 2027 como un escenario razonable para el reemplazo, pero la situación actual en el mercado de posventa ha hecho que esta perspectiva sea cada vez menos confiable. Esta no es la primera vez que se habla de ajustar el cronograma, aunque informes reiterados en las últimas semanas sugieren que ya no es un simple plan de contingencia.

El factor decisivo es Crisis de la Memoria, un fenómeno del que MuyComputer viene informando desde hace meses. La adopción masiva de soluciones de inteligencia artificial ha provocado que la demanda de RAM y SSD se dispare, alcanzando niveles que están poniendo a prueba la producción global. Los centros de datos específicos de IA han absorbido gran parte de la oferta, reduciendo la disponibilidad de bienes de consumo y elevando significativamente los precios. Esta situación afecta el coste directo de los componentes y la planificación estratégica de cualquier fabricante que dependa de grandes cantidades de memoria y almacenamiento.

La memoria es un componente crucial para la nueva generación de consolas de juegos. Determina el ancho de banda disponible para la GPU, su capacidad para manejar mundos abiertos cada vez más complejos y la integración de funciones basadas en IA. Un aumento significativo en el costo de la RAM o del almacenamiento interno puede resultar en un precio final poco competitivo o en la necesidad de recortar especificaciones. Por tanto, Sony se enfrentó a una decisión delicada: el lanzamiento. PlayStation 6 se encuentra en un entorno inflacionario, lo que perjudica su atractivo comercial o espera la estabilización del mercado..

El impacto no se limita a Sony. El mismo informe afirma Nintendo también baraja la posibilidad de subir el precio de Nintendo Switch 2 en 2026. En noviembre, el presidente de la empresa, Shuntaro Furukawa, había advertido que los precios se mantendrían estables a menos que se produjeran cambios significativos en factores externos como los aranceles u otros acontecimientos imprevistos. El contexto actual cumple con esta definición. Si los costes estructurales siguen aumentando, incluso las consolas que ya se han lanzado al mercado pueden verse afectadas por ajustes de precios.

Condición También arroja una sombra sobre la próxima generación de Xbox.. Si bien 2027 parece ser el escenario óptimo para su lanzamiento, la situación se complica por el hecho de que la APU, conocida como Magnus, cuesta más que los chips que alimentan los sistemas actuales de Sony, según diversas fuentes de la industria. Una consola que sale al mercado a un precio desorbitado desafía la lógica tradicional de un ecosistema doméstico donde la accesibilidad es clave para alcanzar masa crítica. La crisis de repuestos redefine así el equilibrio entre poder y asequibilidad que históricamente marca cada salto generacional.

Es evidente que la inteligencia artificial compite no sólo por los recursos informáticos sino también por los calendarios de ocio digitales. La PlayStation 6 representa la siguiente fase de los videojuegos domésticos, pero su debut ya no está determinado únicamente por las ambiciones técnicas o la creatividad de un estudio. Eso depende de una industria global que sufre tensiones sin precedentes. Y esta realidad también lo confirma. La próxima generación no empezará cuando queramos, empezará cuando el mercado lo permita.



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