¿Puede ser un problema tras las amenazas de embargo de Trump?
La tensión comercial entre Estados Unidos y España ha sumado otro factor que puede contrubuir a la desestabilización de sus relaciones comerciales: la tecnología. Nuestro país depende en gran medida de grandes empresas estadounidenses para su infraestructura digital más estratégica, desde los servicios de nube o el software que utiliza la administración pública y el sector privado hasta la inteligencia artificial (IA). Normalizados durante la última década, estos vínculos han pasado a convertirse en un riesgo en manos de Donald Trump, que ha amenazado con «cortar todo el comercio» con España por la oposición del Gobierno a que aviones de EEUU utilicen las bases de Rota y Morón para atacar Irán.
[–>[–>[–>La dependencia española de Silicon Valley, meca de la industria tecnológica estadounidense, es notable. Un 74% de las empresas españolas que cotizan en bolsa dependen de los servicios de gigantes como Google, Microsoft o Amazon, advierte un reciente informe de la compañía suiza Proton, un referente global en privacidad. La dependencia es total en sectores sensibles como la energía, la banca o el automóvil, mientras que es de al menos el 75% en otros como la sanidad, el transporte o el tratamiento de aguas.
[–> [–>[–>Según el citado informe, que el sector público y privado español recurran a tecnología de EEUU en lugar de invertir en casa se traduce en una amenaza para la ciberseguridad y la estabilidad económica que, además, expone al país a presiones extranjeras. Sin ir más lejos, el año pasado Meta, Microsoft, Apple, Amazon y Google destinaron hasta 35.500 millones de euros a presionar a las instituciones europeas para debilitar sus leyes digitales. Se trata de compañías multimillonarias controladas por magnates que, en mayor o menor medida, han tendido la mano a la Administración Trump y a los que el presidente Pedro Sánchez ha descrito como «tecnooligarcas».
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Aunque la aplicación de un hipotético embargo carece de base legal, la clara intención de la Casa Blanca de instrumentalizar esas dependencias a su favor hace que cada vez sean más los países que pongan sobre la mesa la necesidad de apostar por una mayor soberanía tecnológica. Aun así, el Gobierno español ha tendido la mano a algunos de esos gigantes empresariales. Si en 2024, la Moncloa celebró que Microsoft invertirá 1.950 millones de euros en el despliegue de centros de datos en España, esta semana volvió a hacer lo mismo con la apuesta total de 33.700 millones anunciada por Amazon Web Services.
[–>[–>[–>Dependencia de la UE
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El caso español no es una excepción, sino la norma dentro de la Unión Europea. En su conjunto, las empresas estadounidenses controlan más del 80% de los servicios en la nube, de software y de IA en los países del bloque comunitario. Los proveedores europeos de cloud, la arquitectura que sustenta Internet, suponen menos de un 15% de ese mercado estratégico, según datos de la firma de análisis Synergy Research Group. Ese porcentaje ha ido disminuyendo a lo largo de la última década.
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La inestabilidad geopolítica y las reiteradas amenazas de Trump también han llevado al sector privado europeo a pedir una mayor concentración empresarial que agilice la ansiada soberanía tecnológica. Es el caso de los gigantes de las telecomunicaciones. «¿En quién puedes confiar? Todo se utiliza como un arma. Y si te vuelves dependiente de alguien, ya sabes, podría aprovecharse de ello», advirtió el consejero delegado de Deutsche Telekom, Tim Höttges, durante el Mobile World Congress, celebrado esta semana en Barcelona. El presidente de Telefónica, Marc Murtra, también avisó que contar con los avances en IA de EEUU es, simplemente, «ingenuo».
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