CENTROS DE DATOS | Los centros de datos se rebelan contra el golpe del plan ‘anticrisis’ del Gobierno: “Demuestran un desconocimiento salvaje”
El Gobierno ha aprovechado el real decreto-ley de medidas para mitigar el impacto de la crisis provocada por la guerra en Oriente Medio para sentar las bases de lo que serán nuevas exigencias ambientales a los centros de procesamiento de datos (aún por concretar) y para señalar al sector como uno de los objetivos de su plan contra la especulación en los permisos de acceso en las redes eléctricas (aún por ejecutar). Pero en el sector ya se temen lo peor y advierten de que la imposición de nuevas trabas regulatorias puede frenar el despliegue de nuevos centros de datos y ahuyentar inversiones millonarias hacia otros países.
[–>[–>[–>“Un decreto contra la crisis puede provocar una crisis en un sector clave”, explica Emilio Díaz, presidente de la Asociación Española de Data Centers (Spain DC), la patronal que agrupa a gigantes como Amazon, Microsoft y otros colosos del sector como Digital Realty, Equinix o Nabiax. “El texto está vacío, pero son las declaraciones posteriores del Gobierno las que no hacen temer lo que implica la nueva regulación. Demuestran un desconocimiento salvaje. Es inaceptable”, alerta en referencia a los comentarios de la vicepresidenta Sara Aagesen sobre el enorme acaparamiento de permisos de conexión a la red por parte de proyectos de centros de datos que no se desarrollan y sobre su intención de priorizar a industria y vivienda en los nuevos permisos para enchufarse a la red, dejando a los centros de datos a la cola.
[–> [–>[–>“El real decreto-ley introduce discrecionalidad. Y eso lo llevan muy mal los fondos de inversión que invierten en las compañías que desarrollan centros de datos. Tememos un desvio de las inversiones previstas para España hacia otros países”, alertaba Díaz justo después de presentar públicamente el informe anual de SpainDC sobre la evolución del sector de los ‘data centers’ en el mercado nacional y de reconocer que ya no tiene claro si las previsiones que manejaba la patronal sobre la instalación de nuevos centros y de inversiones hasta 2030 van a tener que ser revisadas por la vía rápida por el impacto de la nueva regulación en ciernes.
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Los escenarios que puede cambiar el decreto
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Las proyecciones de SpainDC contemplan tres escenarios con diferentes previsiones hasta final de la década de nuevos ‘data centers’ operativos y de inversiones movilizadas: uno central, el que se considera más probable; pero también uno restrictivo y otro favorable, en función de la evolución y el sentido de la regulación del sector y de la agilidad de las tramitaciones, entre otros aspectos. Pero las estimaciones se elaboraron antes de conocer el contenido del real decreto-ley recién aprobado, así que no recoge el eventual golpe de la futura nueva reglamentación.
[–>[–>[–>El escenario que la patronal considera tendencial y más probable augura que el sector llegará con instalaciones conectadas a la red eléctrica española con una potencia de 2.600 megavatios (MW) y unas inversiones acumuladas de 66.900 millones de euros en 2030. Sin embargo, si la regulación se vuelve más restrictiva la estimación es que haya sólo centros con 1.800 MW de potencia e inversiones movilizadas de 43.000 millones. Y si la normativa se vuelca en agilizar el despliegue se puede llegar a 2.900 MW y a 79.000 millones de inversión acumulada en 2030.
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“Invertir 43.000 millones o 66.900 millones es la diferencia entre tener una Administración diligente o una que no nos comprende”, ha sentenciado la directora ejecutiva de SpainDC (y también exvicealcaldesa de Madrid), Begoña Villacís. “No pedimos barra libre ni manga ancha, pedimos reglas claras. No tenemos miedo a la regulación, tenemos miedo a la confusión”, reclamando previsibilidad y estabilidad en los requisitos que deben cumplir los centros, en los tiempos de tramitación y en la planificación de las redes eléctricas para poder enchufarse. “La duda no es si este sector va a crecer o no. La duda es dónde va a crecer y cuánto”, anticipando que los inversores elegirán dónde instalar sus centros de datos en función del marco normativo que encuentren y que determinará su competitividad.
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[–>Una era de ‘búnkeres digitales’
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Los centros de datos se han convertido en las grandes factorías de la revolución digital. Instalaciones cruciales con miles de servidores informáticos para hacer posibles los servicios digitales y para conectar a las compañías con sus clientes. La imparable transformación digital exige un despliegue cada vez mayor de capacidad de procesamiento de datos por la gestión de los datos en la nube, por el ‘big data’ o por la inteligencia artificial. Y España se ha convertido en un mercado preferente de gigantes tecnológicos para instalar sus enormes ‘búnkeres digitales’.
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La expansión de nuevos ‘data centers’ se topa con un problema de sostenibilidad, porque son instalaciones que consumen mucha electricidad y mucha agua para su refrigeración. Y el Gobierno ya estaba tomando medidas para poner bajo vigilancia el impacto ambiental de estas instalaciones bajo amenaza de negarles el acceso para enchufarse a la red eléctrica si no garantizan su eficiencia. Ahora, además, el Ejecutivo también quiere que las compañías digitales demuestren que el consumo de electricidad tiene su origen en plantas renovables.
[–>[–>[–>En paralelo, el Gobierno también ha lanzado una nueva cruzada contra las prácticas especulativas y los proyectos ‘fantasma’ que están agravando el problema de saturación las redes eléctricas, con medidas para reducir la acaparamiento de permisos para conectarse a la red por parte de proyectos que no son reales, pero que tienen reservados el derecho para enchufarse e impiden el acceso de otras iniciativas industriales que sí pueden materializarse. Desde el Ejecutivo se subraya que proyectos de centros de datos tienen concedidos permisos para conectarse por más de 12.000 MW (aunque la previsión de instalaciones en marcha de SpainDC apunta a 2.600 MW en 2030) y se anticipa su intención de que los ‘data centers’ tengan menos prioridad en los nuevos permisos frente a proyectos industriales y promociones inmobiliarias.
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