Revancha necesaria en el Tartiere: el Oviedo busca resarcirse del 4-0 del Pizjuán que zanjó la era Luis Carrión
Ha llegado el momento, por fin, de pasar página. O inténtalo. El Oviedo recibe al Sevilla este domingo en el Carlos Tartiere (18.30 horas, Teledeporte) con la deuda moral de diciembre aún impagada. Aquel 4-0 en el Sánchez-Pizjuán, con el que los sevillanos cerraron el año con cierta alegría en Nervión, dejó una herida que los blues no han olvidado. El propio Almada lo dejó caer en rueda de prensa: Los blues tienen muchas ganas de revancha, y el Tartiere será el escenario esta tarde para intentar conseguirla.
La curiosidad de este Oviedo-Sevilla tiene mucho que ver con los banquillos. En la primera vuelta, el Oviedo viajó al sur con Luis Carrión al mando y ese mismo día fue destituido; Ahora, el equipo hispalense llega a Asturias con flamante entrenador. Luis García Plaza tomar el testigo Matías Almeydadestituido tras ganar sólo uno de los últimos ocho partidos, en lo que es una temporada de trinchera permanente en Nervión. El madrileño, que llevaba más de un año sin equipo desde que dejó el Alavés, sólo lleva una semana con el grupo y aterriza en el Tartiere prácticamente ciego.. No hay mejor manera de debutar un banquillo que a pie de campo ajeno, sin rodajes, sin automatismos y con la presión de un Sevilla que sólo tiene tres puntos de ventaja sobre el descenso.
Y enfrente, un Oviedo que tampoco llega en las mejores condiciones. El parón de selecciones deja vacíos los vestuarios desde hace días: Cinco jugadores han respondido a la convocatoria de sus respectivas federaciones y el trabajo colectivo ha sido necesariamente incompleto. A esto se suman las bajas que condicionarán el planteamiento de Almada: Illic, Dendoncker, Lucas y Forés. Hay que añadir la incógnita de David Costasconvocado pero con una situación explicada por el técnico: acaba de ser padre, no ha tenido regularidad en los entrenamientos y es una duda más que justificada para el choque. Todavía, Almada aseguró que la plantilla tiene margen para adaptarse a la situación. El uruguayo confía en la variedad de recursos de su grupo, aunque la teoría deberá demostrarse en los noventa minutos. Porque el rival de hoy, por muy desorientado que esté, no es cualquier cosa. El Sevilla es Sevilla incluso en sus peores noches, y García Plaza necesita puntos urgentemente.
La mesa, eso sí, no invita al optimismo azul. El Oviedo es último con 21 puntos, pero la victoria del Mallorca ayer ante el Real Madrid arruinó los planes blues. Una victoria hoy habría acercado a los carbayones a cinco puntos de la permanencia si el Mallorca hubiera perdido. Ahora, sólo se podría poner en siete. Hacerlo, por supuesto, pondría al Sevilla en apuros para la salvación.
Para echarle mano al debutante García Plaza, Almada apunta a un once con Aarón bajo palos; Nacho Vidal, Calvo, Bailly y Javi López en la línea defensiva; sibo y Fonseca en el doble pivote; Ilyas, reina y thiago en el mediocampista; y Viñedos como referencia arriba. Un esquema de garantías para un partido en el que no hay lugar para experimentos. Completa la llamada Moldavo, Narváez, Rahim, Costas, Cazorla, Hassan, Colombatto, Borbas y Agudina. El Tartiere, cargado y con ganas de venganza, hará el resto.
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