«No hay que enamorarse de una inversión; si va mal, lo mejor es vender»
¿Qué significa el concepto de Finanzas Deshonestas?
la esencia de canalización Es la capacidad de vivir desapegado del resultado, disfrutando el momento y entendiendo que no existe una fórmula perfecta para alcanzar el éxito, ni en la economía ni en la vida. Se trata de aprender a poner en perspectiva los resultados, disfrutar el camino y valorar a las personas que te acompañan en el mismo.
Finanzas sinvergüenzas Nace precisamente de esa filosofía aplicada a la economía y las finanzas personales. Propone métodos de inversión que hemos aprendido, como dicen los ingleses, el camino difíciles decir, de la manera más difícil. Se basa en un enfoque híbrido que combina lo estudiado con lo vivido, tanto los aciertos como los errores.
También es una mezcla de dos generaciones, la del 75 y la del 2000, cada una con su propio repertorio de aprendizaje. Y todo ello se presenta de forma amena, sin perder rigor ni legitimidad, para explicar conceptos complejos de forma accesible a cualquiera.
¿Cuál es el principal error que comete la mayoría de las personas en sus decisiones financieras?
Uno de los errores más comunes es no escuchar a las personas adecuadas y dejarse influenciar por los personajes de TikTok o el “cuñado” de turno que pontifica sobre inversiones en una cena. De hecho, en el libro abordamos este fenómeno del «cuñado».
Otro gran error es pensar que se puede ir contra los mercados financieros, convencido de que la propia inversión es correcta sin tener en cuenta la realidad del mercado. A esto se suma la inversión motivada por la codicia o el miedo, dos impulsos que suelen llevar a malas decisiones.
En Finanzas sinvergüenzas Intentamos demostrar que usted también puede disfrutar del proceso de inversión, incluso cuando las cosas no van bien. Lo importante es no dejarse llevar por la ansiedad cuando una inversión sale mal. Muchas veces, esta ansiedad lleva a vender prematuramente y a asumir pérdidas innecesarias. La clave es disfrutar el proceso y no permitir que el miedo tome el control. Para nosotros, escribir este libro ha sido casi una forma de meditación activa.
¿Por qué no deberíamos invertir por miedo o por codicia?
La codicia es uno de los grandes impulsores de malas decisiones financieras. Imagina que estás en una cena con amigos y alguien te dice que ha ganado mucho dinero con Bitcoin. Llegas a casa y decides invertir sin haber hecho un análisis previo. Eso es avaricia.
Las decisiones de inversión deben tomarse racionalmente. No digo que Bitcoin no pueda ser una buena inversión, pero incluso una buena inversión depende del momento y el contexto. Si has decidido invertir en Bitcoin es recomendable analizar si el precio es el adecuado, si hay volumen de transacciones y si realmente encaja en tu estrategia. No deberías hacerlo sólo porque alguien lo mencionó durante la cena.
¿Qué consejos prácticos y alcanzables puedes ofrecer para mejorar fácilmente tus finanzas personales?
No hablamos de ganar dinero sin esfuerzo, sino que hablamos de hacerlo de una forma sencilla e incluso divertida. En el libro hablamos de esfuerzo relativo: cada gota de sudor tiene que valer su peso en oro. Defendemos la búsqueda de lo que llamamos «rendimientos asimétricos», es decir, situaciones en las que el beneficio no está directamente correlacionado con el esfuerzo o la inversión realizada, siguiendo el principio de pareto.
En términos de inversión, eso significa que un pequeño porcentaje de sus decisiones puede generar la mayoría de sus resultados. Por tanto, más que trabajar más, de lo que se trata es de hacer más con menos.
Mi primer consejo es mejorar el ahorro. Cada persona debe adaptarlo a su situación familiar y personal, sin renunciar a ciertos caprichos importantes, como disfrutar de una buena cena en pareja o invertir en una buena educación para sus hijos. A partir de ahí, conviene definir una estrategia de inversión, ya sea siguiendo los principios del libro o con la ayuda de un buen asesor o gestor.
También es fundamental tener un horizonte temporal claro y comprender bien la situación vital de cada persona: no es lo mismo estar en la universidad que tener una familia. Estas variables determinan la estrategia de inversión. Y hay una idea básica que nunca falla: págate a ti mismo primero. Reserva una cantidad fija cada mes para inversión. Ése será el capital sobre el cual construir su «castillo» financiero.
¿Qué tipo de inversión consideras más accesible para principiantes?
Hoy en día, con las herramientas disponibles, prácticamente cualquiera puede invertir en los mercados. Se puede hacer a través de un broker o de un banco, pero lo más importante es empezar con precaución.
Mi consejo es no invertir todo el dinero de una vez. Si tienes mil euros, quizás sea más sensato ir invirtiéndolos poco a poco, por ejemplo cien euros cada semana. Esto le permite aprovechar mejor las fluctuaciones del mercado y establecer un precio de entrada promedio. No se trata de lanzarse de golpe, sino de actuar con estrategia y disciplina.
¿Dónde recomiendas invertir?
Para mí, el «cuándo» importa más que el «dónde». El horizonte temporal es la verdadera clave. Como dicen, lo importante no es acertar con el tiempo exacto de entrada, sino el tiempo de permanencia en el mercado.
En lugar de intentar adivinar cuál es el precio óptimo, ser constante y paciente suele funcionar mejor. Invertir periódicamente a lo largo del tiempo ayuda a suavizar las fluctuaciones y reduce el impacto de la volatilidad.
¿Cuál es el mayor desafío a la hora de realizar inversiones?
El mayor desafío es no enamorarse de una inversión. Muchas personas desarrollan un vínculo emocional con sus activos, ya sean acciones, una casa o una criptomoneda. Pero el mercado es volátil y requiere flexibilidad.
Cuando una inversión deja de tener sentido o de ser rentable hay que saber vender y seguir adelante. Siempre digo lo mismo: no te enamores de una inversión; Si se estropea lo mejor es venderlo.. Hay que aprender a dejarse llevar y, sobre todo, a no confundir valor con precio. A veces, lo que pagamos por algo no se corresponde con el valor real que esperábamos encontrar.
¿Cómo ves el futuro de las fintech y las criptomonedas?
Creo que su impacto seguirá creciendo gradualmente. Tanto las fintech como las criptomonedas seguirán ganando terreno, aunque su adopción será progresiva. De hecho, hoy en día muchas personas ya manejan dinero digital sin ser plenamente conscientes de ello.
Las criptomonedas, que durante mucho tiempo se han asociado con actividades ilegales o una imagen marginal, están empezando a ser entendidas y aceptadas cada vez más como una inversión legítima. Sin duda, el futuro de las finanzas será más digital y más accesible.
Las herramientas ya existen; Lo que queda por ver es cómo la sociedad decide utilizarlos. La adopción será gradual, pero parece claro que las criptomonedas y las tecnologías financieras transformarán profundamente la forma en que administramos el dinero.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí