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Europa se juega su liderazgo digital en la próxima década

Europa se juega su liderazgo digital en la próxima década
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  • Publishedabril 16, 2026




Europa se enfrenta a una oportunidad histórica para fortalecer su liderazgo tecnológico y económico. En el centro de este desafío se encuentran las infraestructuras de telecomunicaciones, un pilar esencial para sostener la transformación digital y hacer posible la expansión y densificación de las redes que demanda la nueva economía.

Entrar en la era de la hiperconectividad impulsada por la Inteligencia Artificial, la movilidad conectada, las redes 5G y 6G, los sistemas de emergencia y otros servicios digitales avanzados está redefiniendo la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. Para acompañar esta transformación, Europa necesita redes más densas, resilientes y de alta calidad, capaces de soportar un crecimiento sostenido del tráfico y nuevos casos de uso críticos.

Inversión y consolidación: una palanca para ganar competitividad

El sector de las telecomunicaciones se prepara para responder a la creciente demanda, aunque persiste una brecha relevante en inversión e infraestructura. Se estima que Europa debe movilizar cerca de 100 mil millones de euros hasta 2030 para cerrar la distancia que la separa de otras regiones del mundo. En este contexto, el La consolidación del sector emerge como una palanca clave. crear operadores más fuertes, con mayor capacidad de inversión y un enfoque progresivo en la calidad del servicio, la cobertura y la resiliencia de la red. De este modo, la competencia pasa del precio a la excelencia operativa y la experiencia del usuario.

Es en este escenario donde Cellnex se posiciona como un facilitador imprescindible para el desarrollo eficiente y sostenible de redesayudando a acelerar el despliegue de infraestructuras críticas y cerrar la brecha de inversión en Europa. Como señala Marco Patuano, director general de Cellnex: «La compañía se encuentra en una posición única para desempeñar un papel clave en el futuro, apoyándose en su amplio portafolio de infraestructuras y sus acuerdos a largo plazo con operadores. Esto nos posiciona como un actor relevante en un ecosistema de telecomunicaciones en plena evolución y nos permite aprovechar las oportunidades que tenemos por delante».

Cabe recordar que Cellnex es uno de los principales operadores europeos de infraestructuras inalámbricas, especializado en la gestión y alquiler de torres y emplazamientos que dan servicio a grandes operadores de telecomunicaciones móviles. Nacida en España y cotizada en el IBEX 35, la compañía se ha convertido en un actor líder en el despliegue de redes preparadas para 5G en el continente. De hecho, actualmente opera en una decena de países europeos (como Francia, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Portugal, Polonia, Suiza, Suecia y Dinamarca). Países desde los que gestiona más de 130.000 emplazamientos entre torres, postes, celdas pequeñas y sistemas de antenas distribuidas (DAS), incluidos despliegues comprometidos para la próxima década.

Una década decisiva para las redes europeas

Europa afronta una década decisiva para su infraestructura de telecomunicaciones. Las previsiones sugieren que el tráfico en las redes móviles crecerá a tasas anuales de entre el 17% y el 27% hasta 2030, impulsado por la expansión de 5G y los servicios digitales cada vez más intensivos en capacidad. Sin embargo, la brecha tecnológica sigue siendo significativa.

A finales de 2024, la cobertura 5G independiente -la versión más avanzada de esta tecnología- alcanzaba el 95% en Corea del Sur, más del 90% en Japón y cerca del 80% en China, mientras que Europa estaba claramente por debajo del 30%.

A esta situación se suma un alto grado de fragmentación del mercado. Según un análisis de Oliver Wyman, cada operador de telecomunicaciones de la Unión Europea atiende de media a unos cinco millones de clientes, frente a los 107 millones de Estados Unidos o los 467 millones de China. Esta fragmentación limita las economías de escala y reduce la capacidad de reinvertir en redes de alta calidad.

El papel del operador de infraestructura independiente

Paralelamente, el modelo de operador independiente de infraestructuras se ha consolidado como una pieza clave de la máquina. En la última década, las empresas europeas de telecomunicaciones han externalizado una parte sustancial de sus carteras de torres a empresas especializadas, pasando del 13% a alrededor del 70% de los activos gestionados bajo este modelo.

Solo entre 2019 y 2024, este proceso liberó alrededor de 53.000 millones de euros de capital, que los operadores destinaron a ampliar la cobertura y acelerar el despliegue del 5G. Además de adquirir sitios existentes, estas empresas han financiado la construcción de nuevas torres y la instalación de miles de antenas adicionales sin afectar el flujo de caja de sus clientes.

Esta combinación abre un espacio claro para empresas como Cellnex, cuyo enfoque se basa en infraestructuras compartidas y relaciones a largo plazo. De hecho, como operador neutral, posee o administra la infraestructura y la alquila a varios operadores móviles y emisoras, que comparten la misma ubicación para reducir costos y acelerar el despliegue de la red.

Vincent Cuvillier, director de Estrategia de Cellnex, destaca que: «En esta industria tiene mucho sentido construir relaciones a muy largo plazo basadas en la confianza y la estrecha cooperación. Estamos hablando de vínculos que se miden en décadas, con compromisos contractuales, financieros y operativos compartidos».

España y Reino Unido: dos ejemplos del mismo cambio de ciclo

En España, este planteamiento se materializó tras la fusión de Orange y MásMóvil en 2024. Cellnex renegoció sus acuerdos para dar cabida a la racionalización de redes propuesta por los operadores -que suponía la reducción de unas 2.500 antenas- y, al mismo tiempo, reforzar la calidad del servicio para absorber el aumento del tráfico. La operación se articuló a través de nuevos servicios de hosting, soluciones como Small Cells o conectividad interior y la ampliación del contrato marco hasta 2048.

Según Alfonso Álvarez, director general de Cellnex Iberia: “La clave fue que supimos incorporar en el nuevo acuerdo tanto las demandas de nuestros clientes como nuestras propias necesidades”.

Un proceso similar se observa en el Reino Unido tras la integración de Vodafone y Three. El nuevo grupo deberá desplegar una red más extensa y densa, con un incremento estimado del 30% en los puntos de presencia, situando la calidad del servicio como principal vector competitivo.

Como explica Gianluca Landolina, CEO de la Unidad de Negocio Soluciones Verticales de Cellnex: «Suponemos que la competencia en el Reino Unido estará impulsada por la calidad y que todos los operadores móviles se verán obligados de facto a avanzar en la misma dirección, mejorando la huella de sus redes». Un entorno que el directivo considera “muy positivo para empresas de infraestructuras como la nuestra”, y que se ve reforzado con la redistribución de 60 MHz de espectro a favor de un competidor alternativo, impulsando nuevas inversiones apoyadas en los emplazamientos de Cellnex.

El espectro, clave para acelerar la inversión

Europa tendrá que renovar más de 500 licencias de espectro radioeléctrico en la próxima década. Según la GSMA, una reforma de las políticas de renovación podría generar ahorros de hasta 30.000 millones de euros para los operadores.

Un cambio de enfoque que permitiría pasar de un modelo centrado en la recaudación a otro orientado a incentivar la inversión, la calidad y la cobertura de las infraestructuras.

Europa se juega así gran parte de su futuro económico y digital en las decisiones que tome en materia de telecomunicaciones en los próximos años.



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