Por qué los conductores no notan de manera inmediata al repostar si el petróleo baja
Las tensiones geopolíticas de la guerra en Irán se han trasladado a los combustibles desde finales del pasado mes de febrero. Los precios han provocado un efecto en cadena que ha afectado también a la inflación, que en España ha alcanzado el 3,4% precisamente porque … La fuerza de los combustibles. En el escenario lejano, el de una guerra enquistada, las previsiones no son buenas ya que desembocarían en una crisis más estructural.
Para cada nuevo escenario de guerra, se produce un nuevo movimiento en las bolsas mundiales y en el precio del petróleo. Este mismo viernes, tras el anuncio de la reapertura del Estrecho de Ormuz -por donde pasa aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo- debido a la tregua del Líbano con Israel, el precio del Brent ha caído hasta los 88,91 dólares.
Se trata de una caída del 11% respecto a las cifras anteriores a que se conociera la decisión. Los mercados bursátiles también reaccionaron con dinamismo. Por ejemplo, el IBEX subió un 2% momentos después, pero la subida de las bolsas mundiales ha sido generalizada.
Durante las últimas semanas, con cada nuevo anuncio, el crudo subió o bajó dependiendo de su positividad. Sin embargo, los consumidores no notan estos efectos. El pasado jueves el precio medio del litro de gasolina se situó en 1.552 euros mientras que el precio medio del litro de diésel se situó en 1.884.
Son valores -especialmente los del diésel- que siguen apretando el bolsillo de los consumidores pese a las reducciones del Gobierno en el IVA y en el impuesto de Hidrocarburos. Muchos de ellos se preguntan por qué no se produce una caída tan drástica como la del 11% de este viernes.
¿Por qué no se nota inmediatamente la caída del petróleo en las gasolineras?
La respuesta es que los vehículos no funcionan con petróleo crudo sino con gasolina o diésel ya refinados. Como recuerda la Asociación Española de la Industria de Combustibles, este «representa un mercado independiente de otros con precios diferentes».
Por ello, el crudo se refiere al Brent, que cotiza diariamente en el mercado internacional, mientras que la gasolina y el diésel «hacen lo propio en sus respectivos mercados internacionales». La asociación explica que el precio de los combustibles consumidos «refleja en cada momento lo que cuesta reponerlos en estos mercados internacionales». «Este costo se establece cada día que se vende combustible porque hay que reponerlo todos los días», afirman.
A la hora de fijar estos precios se tiene en cuenta por un lado el coste de la materia prima, pero los precios que vemos en las estaciones de servicio también incluyen impuestos, además de los costes de logística y marketing o los márgenes de los mayoristas.
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