La Universidad de Oviedo valla «por seguridad» el edificio ya desvalijado de la vieja Silicosis
El ya saqueado viejo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) se llena de vallas metálicas. Las últimas, las colocadas por la Universidad en los tres accesos al antiguo edificio de Silicosis a través de la calle Celestino Villamil «para garantizar la seguridad». La institución quiere evitar a toda costa el paso de cualquier persona a un edificio en el que pueden caer cascotes de una estructura que lleva más de una década siendo pasto de ladrones y saqueadores. La entrada a esta parte de la parcela estaba hasta ahora limitada mediante unas vallas de plástico que han demostrado su inefectividad. Los robos han sido continuos y tan solo quedan las paredes del inmueble que hasta hace doce años acogió a pacientes y profesionales de renombre.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>La Tesorería General de la Seguridad Social era la propietaria de esta parte de la parcela hasta diciembre de 2024. También era la responsable de Maternidad y Consultas Externas. Tres edificios que tienen un futuro claro: se convertirán en el campus B de El Cristo. Es por ello que el Rectorado, en manos de Ignacio Villaverde, solicitó su cesión al ministerio de Elma Saiz. El proceso se dilató en el tiempo, pero la institución académica logró su objetivo. Desde entonces, han contratado a personal de seguridad que controla cada uno de los accesos y en septiembre desbrozaron la maleza a la espera de que el Principado ejecute dos pasos esenciales.
[–> [–>[–>Por un lado, la redacción del Plan Especial de Reforma Interior (PERI). La consejería de Ordenación, liderada por Ovidio Zapico, sacó a finales de marzo a licitación el contrato para su redacción. El viernes se cerrará el plazo de presentación de ofertas. Este proceso es elemental para que la Universidad pueda iniciar la reforma del edificio para albergar la Facultad de Ciencias, que en la actualidad se encuentra en Llamaquique. Será la primera de las dos mudanzas previstas –también se trasladarán los estudios de Educación y Formación al Profesorado– y Villaverde espera realizar la inauguración antes de 2030. Además, los alumnos compartirán espacio con los despachos y laboratorios hasta que se concluya la reforma de Maternidad, que se convertirá en el gran aulario del nuevo campus. Se prevé que las obras cuesten 102 millones de euros.
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El vallado instalado alrededor de la Silicosis. / Miki López / LNE
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El otro paso esencial es que el Principado dote de presupuesto suficiente a la Universidad para llevar a cabo la reforma. Los trabajos serán costosos y arduos para convertir lo que en su día fueron consultas y habitaciones en despachos, aulas y otros servicios universitarios. El Rector lamentó a finales de febrero que había enviado un año atrás el borrador para lograr un acuerdo con el Principado para «detallar las distintas fases y compromisos que asumían recíprocamente ambas instituciones». Hasta ese momento, no había tenido ningún tipo de respuesta.
[–>[–>[–>También elementales son las negociaciones con la Seguridad Social porque es la propietaria del edificio más grande del viejo HUCA, la antigua Residencia de Nuestra Señora de Covadonga. Consta de 59.000 metros cuadrados y lo único que se sabe sobre su futuro es que está abocado al derribo. Las labores costarán entre ocho y diez millones. El Principado quiere evitar a toda costa que el diseño del viejo HUCA excluya a esta gran parcela. Es decir, que se cree un gran agujero negro mientras el resto de edificios son reformados. El Estado, antes de firmar, tiene que aclarar si hará pisos o pedirá una compensación económica por la parcela.
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