¿Cuándo vamos a crear algo grande con el Prerrománico?
El Prerrománico, un patrimonio excepcional y único en el mundo, nunca ha ocupado el centro de gravedad de la política cultural del Principado. En alguna medida todos los asturianos somos responsables. Los políticos, por su falta de visión y de ambición. La sociedad civil, por no presionar a la Administración lo suficiente en demanda de compromisos a la altura de su trascendencia.
[–>[–>[–>Hace cuarenta años, los monumentos prerrománicos, una de las expresiones más elevadas y simbólicas de la capacidad creativa de Asturias, ingresaban en el club más selecto del mundo: la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Pocos tesoros lo logran. Y menos aún en exclusiva, sin compartir oropeles. Con motivo del aniversario parece pertinente preguntarse si estamos recorriendo el camino como merece la mayor aportación regional a la historia del arte. Porque una cosa es conservar y mantener la rutina de administrar una herencia valiosa y otra muy diferente engrandecerla al gestionarla como un activo estratégico.
[–> [–>[–>La respuesta incomoda. La región viene actuando como los malos estudiantes que terminan por graduarse con nota raquítica y en segunda convocatoria. Cumple con el expediente tarde y sin brillo. Cualquier plan diferencial, en este ámbito y en muchos otros, se gestiona aquí con una calma exasperante, de otro huso horario. Nada urge y un plazo razonable acaba siendo una década.
[–>[–>[–>
Todo lo que se ha hecho en torno al Prerrománico no ha sabido trasladarse de forma efectiva a la sociedad para compartir no solo que los monumentos están ahí, sino lo que representan
[–>[–>[–>
Falta audacia para llevar el Arte Asturiano a otra magnitud. La conservación está en la base, pero no agota la obligación pública. Lo extraordinario no puede tratarse como lo superfluo. Restauraciones, mantenimiento e investigación ha habido, con intervenciones en casi todos los edificios. Se han revisado hipótesis, se han afinado lecturas, se han actualizado estudios y las fuentes están mejor trabajadas. Pero todo ese bagaje no ha sabido trasladarse de forma efectiva a la sociedad para compartir no solo que la arquitectura ramirense está ahí, sino lo que representa.
[–>[–>[–>Esfuerzos individuales y solitarios
[–>[–>[–>
Que la Universidad haya quedado desguarnecida de expertos en esta materia denota cuán individuales y en solitario han sido los esfuerzos para mantener viva la llama del conocimiento. Resulta difícil no ver ahí una señal preocupante que añadir a una lista que viene de lejos. La idea de un instituto internacional de estudios altomedievales, con este patrimonio como núcleo, se dejó enfriar hasta desaparecer y en décadas pasadas el interés de especialistas alemanes resultó más constante que el empuje institucional propio.
[–>[–>[–>
La variante para alejar la carretera de las joyas del Naranco nunca llega. Cuando se plantea separar la «Y» de Santullano a través de La Vega suscita polémica preservar la antigua fábrica de armas y no una construcción del siglo IX. Nadie puede negar la difícil intendencia por la superposición de administraciones. Aunque esa complejidad estira ya poco como coartada. Hace siete años que el Estado, la autonomía, los ayuntamientos y la Iglesia deberían haber constituido una comisión para coordinarse. Sigue en el limbo.
[–>[–>
[–>El arte nacido en el antiguo Reino de Asturias no es una reliquia decorativa ni un legado para minorías ilustradas, sino una pieza esencial de la identidad asturiana. Necesita ganar peso en la conversación regional y en la conciencia colectiva. Demasiadas veces quedó orillado mientras se apostaba por iniciativas más vistosas, vanguardistas o electoralmente rentables.
[–>[–>[–>
Para que cuente de verdad habrá que cambiar de escala y tratarlo como lo que encarna: la universalidad de Asturias. Un emblema internacional reconocible. Una singularidad irrepetible. ¿No estamos en la hora adecuada para construir algo grande con el Prerrománico y pactar una estrategia que lo proyecte y lo ensalce como fuente de prestigio y autoestima? A nosotros no nos cabe ninguna duda.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí