Crecer para adentro
En un contexto lleno de proyectos y productos nuevos, de tecnología, de movilidad y cambio constante, cobra peso cada vez más la capacidad de escucha para resolver y proponer situaciones. Pero es más trabajoso porque obliga a una labor continua de mirar hacia dentro para ver cómo atendemos más allá del «envoltorio».
[–>[–>[–>Esta semana se conoció que el Puerto está estudiando dentro de sus planes para Baterías la posibilidad de habilitar en los terrenos de la antigua coquería una estación mixta para trenes y camiones, lo que se conoce como estación intermodal, con el ánimo, según los gestores portuarios, de que esa «intermodalidad» haga más atractivos, si cabe, los suelos. Pero, la propuesta ha irritado a todos los grupos políticos, no por tratar de alcanzar el objetivo de hacer llegar más lejos los planes para el Puerto, sino por hacerlo en el punto anterior del procedimiento, cuando todavía no se ha completado el proceso de comercialización.
[–> [–>[–>En tiempos de vorágine empresarial, crecer se ha convertido en la palabra fetiche, que moviliza a quien dirige proyectos y a quien recibe la palabra como un desafío. Crecer. Y volver a crecer. Pero cuando esas perspectivas se enfocan hacia adentro, llega la bofetada de realidad. Y es, precisamente, cuando se está tan obsesionado con mirar hacia fuera y pensar hacia fuera, que nos olvidamos de que en realidad no se ha abordado eso desde dentro.
[–>[–>[–>
Echar agua a una planta no quiere decir que crezca. O al menos no lo suficiente o con la adecuada vigorosidad. Los árboles crecen de dentro hacia fuera, no para adentro. Su médula de células vivas los va haciendo más gruesos, altos en el tronco y en sus ramas, pero desde la perspectiva de que el cambio sucede hacia el exterior. Crecer de dentro hacia fuera debía ser una instrucción para tatuarnos en la piel y no olvidar. Crecer de dentro hacia afuera requiere de una cierta armonización, es decir, se hace necesario preguntarse qué repercusión tiene hacia adentro, para uno mismo, lo que se quiere presentar o lograr hacia el exterior.
[–>[–>[–>Plantear escenarios hipotéticos o futuros posibles sin haber resuelto o consolidado el paso inicial de un proyecto o situación genera inestabilidad y falta de base real. Esa podría ser la base del enfado de los grupos de la Corporación (y de otros ámbitos) al comenzar a hablar de planes para Baterías sin haber superado siquiera el primer estadio para crecer hacia afuera.
[–>[–>[–>
Y si en el ámbito de los negocios nunca se resta importancia al análisis del presente ante la prioridad por el objetivo final , tal parece que en el caso descrito aquí se han imaginado –o trazado– futuros que parecen imposibles desde la mentalidad actual.
[–>[–>
[–>Urge para todos resolver el problema de Baterías de Avilés. Que se logre generar actividad económica y empleo en esos terrenos, además de hacer atractivo el ámbito para nuevas inversiones, pero lo que no conviene es adelantarse a las herramientas para construir ese futuro.
[–>[–>[–>
Se espera que este mes se conocerán los términos por lo que los interesados podrán acceder a la compra de los terrenos de la antigua coquería. Unos defienden que, por el momento, solo el Puerto ha mostrado interés en ello y cuenta con planes para captar el interés por ese suelo industrial. Otros entienden que se han cerrado las posibilidades para nuevos agentes, habida cuenta de la apuesta realizada tanto desde el gobierno autonómico como el local por el proyecto del Puerto.
[–>[–>[–>Lo que queda por dilucidar en estas semanas es hasta qué punto se hace necesario abrir la caja de las perspectivas de futuro (crecer hacia afuera) antes de completar los pasos pendientes en el presente. Caminar antes del tiempo hacia el futuro conlleva el riesgo de que el crecimiento se quede en la raíz, hacia adentro.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí