Represión turca, pasividad europea
Ante la pasividad de la Unión Europea y la OTAN, la represión del régimen autoritario turco sigue creciendo para impedir que pueda concurrir a las próximas elecciones presidenciales cualquier político que ponga en peligro la reelección del islamista Recep Tayyip Erdogan. La Comisión Europea solo reaccionó al reiterado boicot turco a la participación de la presidencia semestral chipriota de la UE en las reuniones preparatorias de la nueva cumbre mundial del clima COP31 después de que Politico hiciera público ese boicot. La pasividad ante el autoritarismo turco degrada la credibilidad de las declaraciones sobre la democracia de la UE y la OTAN y refuerza su imagen de doble moral en función de los países e intereses europeos del momento. Ni alardear en vídeo del maltrato a los ciudadanos europeos de la flotilla de Gaza por parte del ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha sido suficiente para que la UE adopte alguna sanción diplomática.
[–>[–>[–>El popular líder de la oposición y exalcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, lleva 14 meses en prisión acusado de 142 delitos, que van desde la corrupción al espionaje, pasando por crimen organizado y colaboración terrorista con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). La detención de Imamoglu se produjo justo después de ser elegido candidato a la presidencia de Turquía por la principal fuerza de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), fundado por el padre de la Turquía moderna, Mustafa Kemal Atatürk. También han sido detenidos centenares de políticos del CHP y decenas alcaldes de la oposición.
[–> [–>[–>El control de Erdogan sobre el sistema judicial y su utilización como arma contra sus adversarios ha sido denunciado por Human Rights Watch y otras organizaciones internacionales. El juicio contra Imamoglu comenzó el pasado 9 de marzo y los cargos suman una pena de 2.400 años de prisión. Al principio de su detención, Imamoglu aún recibió la visita de algún dirigente política europeo, pero después ha sido olvidado.
[–>[–>[–>
Pese a las masivas protestas en Turquía, la pasividad europea con Imamoglu contrasta con la celeridad con que la UE adoptó sanciones contra Rusia cuando detuvo al líder opositor Alekséi Navalni al regresar al país tras su previo envenenamiento por el régimen. El Parlamento Europeo concedió además a Navalni el Premio Sájarov en 2021. La reacción de la UE a la detención y procesamiento de Imamoglu se ha limitado a tibias declaraciones de «preocupación» sin llegar siquiera a una condena expresa.
[–>[–>[–>El último ataque de Erdogan a la oposición a través del aparato judicial se produjo el pasado 21 de mayo cuando el Tribunal de Apelación anuló el nombramiento como presidente del CHP del popular Özgür Özel, artífice de la derrota del partido de Erdogan (Justicia y Desarrollo, AKP) en las elecciones locales de 2024. El tribunal reinstaló al frente del CHP a Kemal Kılıçdaroğlu, de 77 años, que perdió en las presidenciales turcas de 2023 frente a Erdogan.
[–>[–>[–>
El temor a que Erdogan vuelva a abrir el paso a los inmigrantes hacia Europa, como hizo en 2015, mantiene amordazados a los dirigentes europeos. La focalización de la UE en Ucrania y el debilitamiento del compromiso estadounidense con la OTAN refuerzan además el peso de Turquía. La UE ni siquiera ha criticado el continuado respaldo de Erdogan a los grupos yihadistas en Siria y Libia y a Hamás en Gaza, que además se acentuó tras la masacre terrorista contra Israel del 7 de octubre de 2023, como detalla el informe de los expertos Sinan Ciddi y William Doran.
[–>[–>
[–>A pesar de las alertas de los servicios de inteligencia europeos, la UE incluso se muestra pasiva ante la ofensiva de Erdogan para expandir en Europa las organizaciones islamistas turcas Milli Gorus y Diyanet, su red de mezquitas integristas y las organizaciones vinculadas a los Hermanos Musulmanes (junto a Qatar), que promueven entre los inmigrantes el rechazo frontal a la cultura y los valores europeos. «Los Hermanos Musulmanes son el soft power de Turquía«, alardeó el exasesor de Erdogan, Yasin Aktay. Esta estrategia islamista, en la que también participan Arabia Saudí, Marruecos y Pakistán con sus propias redes, amenaza con desestabilizar Europa, como han advertido, entre otros, la antropóloga francesa Florence Bergeaud-Blackler del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) y el italonorteamericano Lorenzo Vidino, de la Universidad George Washington y ex coordinador de la Comisión Nacional sobre Yihadismo en Italia.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí