sin señalizar, resguardada, con acceso solo a pie, arena blanca y aguas cristalinas
Entre las más de 3.500 playas que tiene España, hay una, resguardada y alejada de la masificación, que es la preferida de Amancio Ortega. Está en su tierra, Galicia, pero no en su A Coruña natal, sino en la ría de Aldán (Pontevedra), en lo que se conoce como el Caribe gallego del sur.
[–>[–>[–>Esa playa es un arenal secreto para los turistas, tan solo frecuentada por los propios vecinos que saben que está ahí, a la izquierda del bonito pueblo pesquero de Aldán. Se trata de Arneles, una playa convertida en un remanso de paz, estrecha y alargada, de arena fina y blanca y agua cristalina. Un paraíso que recibe en los meses de verano un gran número de embarcaciones.
[–> [–>[–>Una de ellas es Valoria B, un megayate de 47 metros de eslora, propiedad del fundador de Zara e Inditex. Amancio Ortega tiene en este rincón de Galicia su particular refugio. Sin ir más lejos, el empresario coruñés estuvo hace unos días en el entorno de la ría de Aldán, acompañado de su mujer Flora Pérez y un grupo de amigos. Estuvo fondeado frente a Aldán y la antigua nave de la conservera de Ameixide.
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Playa de Arneles / Xunta de Galicia
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Difícil acceso
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La playa de Arneles es semiurbana, pues está rodeada de un gran número de casas, y mide 500 metros. El acceso es díficil, ya que se llega a ella a través de estrechar carreteras en donde no se puede estacionar. Tampoco hay aparcamiento próximo. A Arneles se tiene que llegar caminando o por mar, como hace el multimillonario. Debido a su privilegiada ubicación, en O Hío (concejo de Cangas de Morrazo), al final de la ría de Aldán, está muy resguardada y no tiene oleaje. A lo lejos se pueden ver las islas Ons, a donde se organizan excursión desde el próximo puerto de Bueu.
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Vista aérea de la playa de Arneles / Xunta de Galicia
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No dispone de señalización ni de servicio de salvamento ni de ningún otro servicio. Eso sí, tiene un chiringuito.
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El empresario siempre se ha sentido muy a gusto en Aldán, en donde los vecinos han respetado la discreción con la que a él le gusta vivir como también a su mujer y a su hija Marta Ortega, que suele acudir igualmente en verano junto a su marido Carlos Torreta y sus hijos.
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