HENRY NOWAK | El arresto de un joven blanco apuñalado por un hombre sij desata las críticas de la ultraderecha en el Reino Unido
Las imágenes del arresto de un joven blanco tras ser apuñalado por un hombre sij han desatado la furia de la ultraderecha de Nigel Farage en el Reino Unido. El líder populista ha acusado a la policía de usar una doble vara de medir y de discriminar positivamente a las minorías étnicas a la hora de investigar incidentes como el de Henry Nowak, quien fue detenido el pasado diciembre tras una trifulca con Vickrum Digwa. Nowak aseguró entonces que le habían herido con un arma blanca y alertó de que no podía respirar, pero los agentes no dieron credibilidad a su versión y el joven acabó muriendo poco después en el hospital.
[–>[–>[–>Los hechos ocurrieron en Southampton, en el sur de Inglaterra. Nowak, de 18 años, se vio envuelto en una pelea con Digwa, de 23, volviendo a casa tras una noche de fiesta. Digwa apuñaló a Nowak con un kirpán —el puñal ceremonial que llevan los sij como parte de su indumentaria—, pero cuando los agentes llegaron al lugar creyeron el relato de Digwa, quien aseguró que el joven le había atacado y le había tratado de quitar el turbante, un elemento sagrado para los sij. Tanto el agresor como sus familiares, presentes en la escena, explicaron que Nowak había resultado herido al tratar de saltar una zanja.
[–> [–>[–>En el vídeo grabado por las cámaras de los agentes, publicado este martes, se puede ver al joven tumbado en el suelo y sin apenas fuerzas para hablar. En el momento en el que le ponen las esposas, asegura que no puede respirar y que le han apuñalado, a lo que el agente responde: «No lo creo, amigo». En ningún momento del vídeo se ve la ropa ensangrentada, algo que explicaría la decisión de la policía de poner en duda su relato. Aún así, avisaron a los servicios de emergencias para que mandaran una ambulancia al lugar de los hechos.
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Foto policial de Vickrum Digwam, el presunto autor de la muerte del estudiante Henry Nowak. / AFP
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Críticas de la ultraderecha
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La reacción de la ultraderecha a estas imágenes no se ha hecho esperar. Farage ha comparado lo ocurrido a la muerte de George Floyd en 2020, pero en este caso con una víctima blanca, y ha acusado a las autoridades de favorecer a las minorías étnicas en sus intervenciones tras la irrupción del movimiento Black Lives Matter. «El mayor temor al que se enfrenta hoy en día un agente de policía mientras desempeña sus funciones en la calle es el de que le denuncien por actuar con prejuicios raciales. Ese temor es ahora mayor que el de tener que atender a un hombre moribundo tirado en el suelo», ha asegurado.
[–>[–>[–>En un discurso marcado por su habitual tono divisivo y populista, Farage ha afirmado que «los derechos y los privilegios» de los blancos «importan menos» que los de las minorías étnicas y ha acusado al Gobierno de Keir Starmer de no hacer nada ante esta situación. Algo que ha rebatido la ministra del Interior, Shabana Mahmood, en una intervención este martes en la Cámara de los Comunes. «No podemos permitir que este asesinato enfrente a unas comunidades contra otras. Debemos condenar a quienes buscan sacar provecho personal o político de la tragedia».
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Investigación abierta
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Digwa ha sido condenado a una pena mínima de 21 años de cárcel por el asesinato, mientras sigue pendiente de un juicio por posesión de armas, en el que también están acusados su padre y su hermano. Por su parte, Mahmood ha asegurado que dará todos los recursos necesarios a la Oficina Independiente de Conducta Policial (IOPC, en sus siglas en inglés) para que investigue con total «transparencia» la actuación de los agentes ese día. «La IOPC contará con los medios necesarios y se le animará a actuar, a descubrir la verdad y a garantizar, si es necesario, que se apliquen las sanciones correspondientes», ha señalado la ministra.
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[–>La muerte de Nowak también ha abierto el debate sobre el uso del kirpán, una parte obligatoria en el atuendo de los sij, aunque por ahora el Gobierno no se plantea limitarlo. Aún así, Mahmood ha insistido en que su uso fuera de un contexto religioso será perseguido de la misma forma que el de cualquier otra arma. «Llevar un cuchillo con fines religiosos es una cosa. Utilizarlo como ha ocurrido trágicamente en este caso es otra muy distinta. Se trata de un acto atroz, un delito de la mayor gravedad, y será castigado con la pena más severa», ha advertido.
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