EXPLOTACIÓN SEXUAL CHALET POZUELO | Cuatro acusados de explotar sexualmente a mujeres en un chalet de Pozuelo de Alarcón: «Dormía en un sótano sin ventanas y solo tenía libre una hora al día»
Cuatro personas venezolanas, tres mujeres y un hombre, están siendo juzgadas esta semana en la Audiencia de Madrid por formar parte de una red criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres traídas irregularmente desde Sudamérica, sobre todo desde Venezuela.
[–>[–>[–>La Fiscalía pide entre cinco y trece años de prisión por delitos de organización criminal con fines de explotación sexual, inmigración ilegal y amenazas.
[–> [–>[–>Venezuela y Ecuador
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La red de captación y prostitución de mujeres operaba desde 2020 en un chalet de Pozuelo de Alarcón (Madrid). En cada una de las habitaciones de esta amplia vivienda, las mujeres, traídas desde Venezuela y Ecuador, eran «explotadas sexualmente hasta que solventaban una supuesta deuda de hasta 5.000 euros», según las pesquisas.
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Una de las mujeres prostituidas en el chalet aseguró que la trajeron a España engañada. Le ofrecieron un trabajo bien remunerado en nuestro país y le aseguraron que lo único que tenía que hacer para venir era «pagar el coste del vuelo».
[–>[–>[–>150 euros a la semana
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La mujer ha explicado ante el tribunal las verdaderas condiciones que encontró nada más llegar a España: «Dormía en un sótano sin ventanas junto a otra chica, tenía una hora libre al día y me obligaban a tener relaciones sexuales cuando ellos decían. Ellos establecían duración y precio, y todo lo que ganaba lo tenía que dar para descontar de la deuda, yo no me llevaba nada.«
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El principal líder de la organización criminal, Gustavo, era el arrendador del chalet y alquilaba cada una de las habitaciones a las mujeres por 600 euros al mes o 150 euros a la semana, por «bizum o transferencia», según declaró en el juicio una testigo.
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[–>Stripper reconocida
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Los cuatro acusados niegan los hechos. Gustavo ha asegurado al tribunal «desconocer el motivo por el que se alquilaban las habitaciones» y «no obtener ningún beneficio económico de estos servicios de prostitución». El fiscal pide para él trece años de cárcel.
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Melisa, otra de las acusadas, «había sido una stripper reconocida en su país (Venezuela)» y admite «haber publicado el perfil de tres chicas en una página web» para ofrecer sus servicios sexuales. Está acusada de un delito de inmigración ilegal y otro de lesiones y se enfrenta a seis años de cárcel.
[–>[–>[–>«Limpieza del chalet»
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La tercera acusada reconoce haber alquilado «una de las habitaciones para ejercer la prostitución». Sin embargo, el trato con la red de explotación sexual era muy diferente: «no estaba sexualmente obligada, elegía sus clientes (antiguos conocidos) y manejaba su dinero». La petición de la Fiscalía para ella es de seis años de prisión.
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Zaida, la cuarta acusada, declaró que solo se dedicaba a la «limpieza del chalet», desconociendo todo lo relacionado con los hechos. Sin embargo, el Ministerio Público la acusa de pertenencia a la organización criminal y pide que sea condenada a cinco años de cárcel.
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