Pasar frío y sufrir picaduras de mosquitos, todo por ver a Aitana en Avilés
Pasar la noche junto a un río, el que sea, motiva a los mosquitos para hacer una visita. También hace que la noche sea más fresca. Y si no que se lo pregunten a los jóvenes que durmieron al raso y en tiendas de campaña junto al senda fluvial de La Magdalena para ser los primeros en entrar en el concierto de Aitana y eso que el acceso por la puerta más próxima al río abre sus puertas a las 17.30 horas. Nada importaba. Los mosquitos y el frío de la noche no pueden con la ilusión de ver lo más cerca posible a la cantante «superestrella». Naiara Gómez, Noa Lago y Nerea Blanco son las primeras de la fila. Son de Avilés y durmieron en tiendas. Llevan ahí desde las cinco de la madrugada del jueves al viernes. «Llevamos noche y media», bromearon las tres que han recibido la visita de dos amigos, Darío Cortés y Nico Bango. «Por Aitana lo que sea, queremos pasarlo bien y subir al escenario», apuntaron las jóvenes que ya cuentan las horas para poder entrar el recinto. María del Val y Natalia Gómez, que son dos de las tres madres de las chicas se suman al concierto, no así a la experiencia de dormir junto al río de La Magdalena.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Cristina Álvarez es de Gijón y su amiga Lucía Fernández, de Bilbao. Durmieron en casa de la gijonesa y ya a las 8.00 horas ya se presentaron junto al río de La Magdalena. Las gallegas María Cerredelo, de Ourense, y Sol González y Uma Troncos durmieron en un apartamento y un hotel y se desplazaron a La Magdalena a las 9.00. No pasaron la noche al raso. Sí lo hicieron Lucía López Nevado, Cristina Ferreiro y su hemana Paula Ferreiro. Son de Versalles y viven a pocos metros del pabellón pero eso no importa. «Es una experiencia más», indicaron. Durmieron dos horas cada una, abrigadas con sacos. A Cristina le picaron los mosquitos y Lucía libró.
[–> [–>[–>A Elena Martín también le pareció que la noche fue fría. Cosas de dormir junto a un río para ver a la artista de tus sueños. Las ovetenses Sara Pravia y Ana Pérez llegaron a las 6.00 horas y constataron la presencia de mosquitos. «Merece la pena igual», indicaron ambas, que no dudaron en confesar que «nada más ver a Aitana» seguro que se emocionan, que echarán alguna lágrima.
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Ale Sanz es madrileña y llegó a los exteriores de La Magdalena a las 4.30 horas. Dispone de un alojamiento hotelero pero prefirió hacer cola. «Para el concierto de Madrid no tenía entrada y la saqué para aquí», apuntó la joven que como todos los que hacían cola tenían la emoción a flor de piel. «No todos los días vas a ver a tu artista favorita», indicó María Rodríguez, que también tenía la entrada para el acceso temprano, a las 17.30 horas, sin embargo consideró que había llegar ya por la mañana a La Magdalena. Comenzó a hacer cola a las 10.00. Delante de ella, había personas que guardaban sitio a las fans, mientras descansaban en casas u hoteles próximos.
[–>[–>[–>«La familia nos dice que estamos mal de la cabeza, pero no nos importa», apuntaron Sara Pravia y Ana Pérez, que estaban en plena elaboración de un motivo para celebrar el cumple años de Aitana, que es el sábado.
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