la conducción sin manos ya está operativa en el Kuga fabricado en España
El Ford Kuga, producido en la planta de Almussafes en Valencia, debuta con el sistema en España Ford Crucero Azullo que permite la conducción manos libres en autopistas y autovías. Es una tecnología de nivel 2 de automatización ya operativa y cubriendo 28.500 kilómetros de carreteras de nuestro país.
Este logro sitúa a la fábrica española en el mapa de la fabricación de alta tecnología asistiva. El SUV de la marca del óvalo se convierte así en el primer vehículo producido en España con un sistema homologado que exime al conductor de tener que sujetar continuamente el volante, siempre y cuando mantenga la vista en la carretera.
Cómo funciona BlueCruise y qué libertad ofrece al conductor
BlueCruise es un sistema de asistencia a la conducción nivel 2 según la clasificación SAE, pero con una diferencia fundamental respecto a otros controladores de crucero adaptativos: no requiere que el conductor mantenga una ligera presión sobre el volante cada pocos segundos. En el Zonas azules —los tramos de autopistas y autovías con separación física entre sentidos que la marca ha mapeado en alta definición—el vehículo asume la dirección, la aceleración y el frenado de forma autónoma. Para lograrlo, integre un radar frontal, cámaras de alta resolución y uno Mapeo GPS de alta definición que ya recorre 28.500 kilómetros sólo en España. Se trata de una versión mejorada del conocido control de crucero adaptativo que, por primera vez, elimina la necesidad de contacto físico con el volante en tramos predefinidos.
La supervisión es responsabilidad de cámara infrarroja orientado hacia la cabina que controla la dirección de la mirada y la posición de la cabeza. Si el conductor aparta la vista de la carretera, ya sea para mirar el teléfono, ajustar la radio o sentir sueño, el sistema emite inmediatamente advertencias visuales y sonoras. Si no hay reacción, el coche reduce progresivamente la velocidad y se detiene dentro de su carril, activando las luces de emergencia. En cuanto vuelves a tomar el volante, se restablece el control de crucero adaptativo tradicional.
En una prueba reciente entre Madrid y San Rafael, el sistema demostró una fluidez sorprendente al navegar por curvas rápidas y gestionar los atascos sin intervención humana. Es destacable la fluidez con la que el sistema sortea las curvas y se adapta al tráfico intenso; Los microfrenos y las correcciones continuas por el viento lateral desaparecen y el nivel de tensión al volante se desploma. La sensación, tras los primeros kilómetros de escepticismo, es la de un confort que anula el cansancio típico de los largos trayectos por autopista.
¿Dónde se activa y en qué modelos está disponible?
BlueCruise solo se activa en secciones de autopistas y autopistas que Ford ha mapeado utilizando GPS y cartografía digital. En España la cobertura cubre 28.500 kilómetrosEl 90% de la red de autopistas. A nivel europeo, la infraestructura cartografiada se extiende a lo largo de 133.000 kilómetros en 16 países, lo que permite cruzar fronteras sin interrumpir la experiencia de conducción con manos libres.
El protagonista de la ampliación es el kuga Se produce en Almussafes, pero la tecnología no se limita a este modelo. Ford también lo incorpora al nuevo Puma Y Puma Gen-E totalmente eléctrico (en las variantes con cambio automático) y en el Guardabosques PHEV de la gama comercial. Se democratiza así la automatización de la conducción entre carrocerías y sistemas de propulsión, sin distinción de combustibles.
Al liberar al conductor de tareas mecánicas y repetitivas, BlueCruise preserva su frescura mental para momentos verdaderamente críticos: entrar en la ciudad o gestionar un evento inesperado.
Ventajas reales y a qué debe prestar atención el conductor
El principal beneficio para quienes viajan largas distancias es la drástica reducción de la fatiga. Desaparecen los microfrenos, las continuas correcciones por viento lateral y la tensión acumulada tras horas en autopista. El conductor llega a su destino con mayor capacidad de atención, lo que se traduce en mayor seguridad al salir de la autopista y entrar en entornos urbanos más complejos.
Ahora bien, conviene recordar que la responsabilidad legal sigue siendo del conductor. Aunque el sistema gestiona la trayectoria, la atención al medio ambiente es obligatoria. La cámara de infrarrojos no perdona la falta de atención prolongada y cualquier desviación de la mirada activa alertas. Además, BlueCruise sólo funciona en áreas cartografiadas; Fuera de ellos, el tradicional control de crucero adaptativo toma el control, lo que requiere que el conductor mantenga las manos en el volante.
En un contexto de evolución acelerada de los sistemas de asistencia, tecnologías como la de Ford acercan la automatización al gran público. A medida que los productores exploran el nivel 4 de conducción autónoma para servicios de robotaxi -como la alianza de Stellantis con Wayve y Uber-, sistemas de nivel 2 como BlueCruise consolidan el paso intermedio: la conducción asistida que alivia al ser humano sin sustituirlo por completo. El siguiente paso, con vehículos sin conductor en entornos urbanos, todavía se está probando en ciudades como Londres y Tokio, pero la dirección es clara.
🛠️ Tecnología bajo revisión
- Hecho a tener en cuenta: cobertura de 28.500 kilómetros de autopistas y autovías de España (el 90% de la red) y más de 133.000 kilómetros en 16 países europeos.
- Qué equipa: cámara infrarroja de seguimiento del conductor, radar de alta resolución y cámaras frontales, mapeo GPS de alta definición, avisos visuales y sonoros y sistema de frenado progresivo automático.
- Así es como le afecta a usted como conductor: En las Zonas Azules es posible conducir sin sujetar el volante siempre y cuando mantengas la vista en la carretera. El cansancio en los viajes largos se reduce significativamente, pero la responsabilidad y la atención siguen siendo tuyas; Si te pierdes, el coche te avisa y, si no reaccionas, frena y detiene con seguridad.
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