Francisco Prado Alberdi, un referente
Utilizo este sustantivo, parafraseando un artículo del propio Alberdi, publicado en el libro «Amigos de Mieres. 50 años de historia», en el que calificaba precisamente a esta Asociación como un referente.
[–>[–>[–>Y es que para un economista de Mieres cuya vida profesional, política y personal transcurrió en distintos frentes sindicales y culturales, Alberdi es más que un referente, a igual que otros ya también desgraciadamente desaparecidos como Horacio Fernández Inguanzo, Emilio Huerta «Triqui», Berto Barredo o Manuel Nevado Madrid, sin olvidarme, obviamente, de los que aún están entre nosotros como Francisco Javier Suárez o Gerardo Iglesias.
[–> [–>[–>Y es que Alberdi une a su calidad de mierense, el haber sido mi predecesor en el cargo de Presidente de la Fundación Juan Muñiz Zapico y que a pesar de mi corta trayectoria en la Fundación (un año y medio), de sus consejos y de las largas charlas relacionadas, o no, con el devenir de la Fundación, aprendí muchísimo.
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Lo conocí como sindicalista en ENSIDESA, más adelante como secretario general de CC.OO. de Gijón, por segunda vez (1991), pero sobre todo desde que fue nombrado Presidente de la Fundación Juan Muñiz Zapico, a lo que hay que añadir su o nuestra relación con «Amigos de Mieres».
[–>[–>[–>Fueron numerosas las veces que vino por Mieres a debatir o simplemente charlar sobre sindicalismo y aún recuerdo el «atragantón» que nos supuso cambiar en unas horas el cartel que anunciaba su participación porque se nos ocurrió poner en el mismo ex- sindicalista, cuando él defendía con ardor que sería sindicalista hasta que muriese
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Alberdi tenía una concepción que, en los tiempos actuales puede parecer un tanto romántica, pues decía que un sindicalista debía comportarse en la vida como un modelo a imitar: ser el más trabajador, el más cumplidor y el más honrado tanto en la vida pública como privada.
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[–>¡Cómo no te íbamos a querer Alberdi! ¡¡Y cómo no te vamos a seguir queriendo!!
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