La comarca de Avilés destina 1,5 millones a infraestructuras veraniegas, con los ayuntamientos cubriendo la mayor parte del gasto
Los ayuntamientos de la comarca de Avilés se han convertido en los grandes mecenas del turismo veraniego. Una radiografía de los presupuestos destinados al mantenimiento de playas, áreas recreativas, sendas y zonas fluviales revela que las administraciones locales asumen de media más del 70 por ciento de los costes con recursos propios. Mientras que el Gobierno del Principado mantiene congeladas o limitadas las ayudas, los municipios recurren a sus impuestos ordinarios o remanentes de tesorería para garantizar la seguridad, la limpieza y la conservación de todos sus espacios ante la llegada masiva de usuarios. De una factura total comarcal que ronda los 1,5 millones de euros, las subvenciones autonómicas y los ingresos directos por taquillas o tasas no logran superar los 500.000 euros, lo que obliga a los consistorios a asumir más de un millón de euros para sostener los espacios e infraestructuras veraniegas.
[–>[–>[–>Castrillón lidera este esfuerzo económico con un despliegue que supera los 718.000 euros en sus principales partidas. El servicio de salvamento y socorrismo, presupuestado en 550.000 euros para dar cobertura a 38 profesionales, apenas recibe una aportación autonómica de 55.975 euros. El Consistorio, que denuncia que la financiación regional está estancada en niveles inferiores a los de 2007, absorbe casi el 90 por ciento del coste. El gasto se dispara con los más de 162.000 euros del contrato de limpieza diaria con IVA incluido y el mantenimiento básico de accesos. En ese sentido, y pese a plantearse como una medida para cubrir el coste de algunas necesidades, el gobierno local se opone a la tasa turística aprobada por el Principado al considerar que afectaría de forma directa al sector hostelero.
[–> [–>[–>En el interior, Corvera ha descentralizado con éxito su oferta de ocio estival encontrando la fórmula de la eficiencia en el Parque Acuático de Corvera (PACO). En su segunda temporada de apertura, las instalaciones registraron en 2025 (segunda temporada) un superávit de 2.284 euros tras generar 138.937 euros de ingresos por taquilla y el canon del chiringuito, frente a unos gastos de explotación de 136.652 euros —repartidos principalmente entre el servicio de socorristas (56.628 euros), mantenimiento (39.305 euros), recepción (19.718 euros), productos químicos (11.000 euros) y limpieza (10.000 euros)—.
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Este balance de sostenibilidad financiera vino avalado por los 30.428 usuarios que pasaron por el complejo en 89 jornadas de actividad, cumpliendo la previsión municipal de que el recinto se financiase a sí mismo. Sin embargo, el éxito del parque contrasta con el esfuerzo que el ayuntamiento debe realizar en otros espacios: el Consistorio asume en solitario 118.000 euros para el cuidado de sus áreas recreativas y un retén de limpieza los fines de semana durante ocho meses al año (excepto enero, febrero, noviembre y diciembre), además del acondicionamiento y desbroce de la Senda del Agua y el Escañorio con medios propios.
[–>[–>[–>La situación de sobreesfuerzo se repite en Gozón, donde la campaña global de verano genera un agujero económico de unos 300.000 euros que sufragan directamente las arcas públicas a través de sus impuestos. El coste de los servicios esenciales se ubica en torno a los 450.000 euros, de los cuales 300.000 corresponden a gastos de personal y unos 150.000 a la conservación de los arenales. Las subvenciones del Principado, fijadas en 135.000 euros para salvamento y limpieza, resultan insuficientes para cubrir el desgaste de las infraestructuras turísticas. Por otro lado, y pese a contar con estacionamiento regulado, los ingresos del mismo se reinvierten en el propio servicio y en el mantenimiento del mobiliario urbano, por lo que esta recaudación no alivia el déficit de los arenales.
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En cuanto a los municipios de menor población, estos dependen por completo de las partidas autonómicas para sostener una oferta recreativa que combina agua dulce y salada. Soto del Barco afronta un gasto de 118.300 euros en la puesta a punto de sus espacios públicos, una gestión que sería inasumible sin los 80.000 euros que aporta el Principado para el litoral, por lo que las arcas locales se encargan de asumir los 15.000 euros restantes de la costa y el 100 por ciento de las zonas fluviales y de esparcimiento (23.300 euros).
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[–>Por su parte, Illas contiene el déficit de la piscina de Sollovio gracias al Plan Turístico, que financió íntegramente los 12.100 euros de las obras de mejora. El día a día de esta infraestructura, sin embargo, sigue costando dinero a los vecinos: los 4.400 euros recaudados entre entradas y la concesión del bar no compensan los 19.100 euros que el Ayuntamiento destina para personal de socorrismo, mantenimiento técnico y productos químicos.
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