la señal de que Telecinco ya no tiene salvación
Unai Iparragirre ha dimitido como director de Antena de Mediaset tras sólo ocho meses en el cargo. La dimisión voluntaria, confirmada por El Confidencial, deja a Telecinco un poco más huérfana. Llegó en diciembre de 2025 para cubrir el puesto que había dejado vacante Javier López Cuenllas, y su salida no hace más que sumarse a una lista de bajas directivas que ya asusta.
Una dimisión que se suma a una larga lista
Iparragirre llegó procedente de la EiTB con el reto de enderezar las rejillas de los canales del grupo, objetivo que se ha quedado a medias. Su antecesor, López Cuenllas, apenas había durado dos años en el cargo tras reemplazar a Patricia Marco en 2023, cuando Alejandro Salem reemplazó a Paolo Vasile. La rotación al frente de Mediaset es ya una constante, y esta nueva dimisión confirma que el organigrama es un juego de sillas con la música a punto de parar.
No es un tema menor. Desde el cargo de director de Antena se toman decisiones tácticas en materia de programación y publicidad.y que el responsable se vaya por voluntad propia al cabo de ocho meses da una medida de la falta de horizonte. Fuentes internas indican que Mediaset no ha querido hacer comentarios, lo que añade más incertidumbre a una etapa que parece no tener fin.
La crisis de audiencia que no da tregua
A medida que las oficinas se vacían, también lo hacen las pantallas. Telecinco encadena meses de datos muy pobres: junio cerró con un 8,3% de cuota de pantalla media, el peor dato de la temporada. Y no es una excepción: todos los meses de esta campaña han sido peores que los del año anterior, un lastre que no se puede levantar ni siquiera con cambios de última hora. Cuatro, en cambio, ha conseguido superar a LaSexta tras años en la sombra, un pequeño consuelo del que poco sabe en Fuencarral.
El contraste duele. Mediaset reinó durante más de una década en la televisión española, pero el modelo se vino abajo en la recta final de Vasile y desde entonces el grupo no ha encontrado el tono. Se han probado fichajes, formatos y caras nuevas, pero el público sigue emigrando. La dimisión de Iparragirre es la enésima señal de que el barco está fallando.
Análisis: ¿El enésimo clavo en el ataúd de Telecinco?
Algo huele a descomposición en Mediaset. No es la primera pérdida importante del año: En marzo, la presidenta Cristina Garmendia dimitió y semanas antes se jubiló Masimo Musolino, el hombre de mayor confianza de Berlusconi.. Ahora se marcha un directivo que apenas había calentado el asiento. La rotación de puestos clave no es una señal de renovación, sino más bien una señal de fuga. Y cuando los responsables se lanzan por la borda, el rumbo no está nada claro.
Con la audiencia de Telecinco en mínimos históricos y Cuatro dando la sorpresa, El grupo necesita un cambio de rumbo urgente que no llega. La pregunta ya no es quién vendrá después, sino si alguien querrá venir. Mientras tanto, Atresmedia se frota las manos y los espectadores hacen zapping. El tiempo dirá si esta dimisión es el colmo o simplemente una anécdota más en la crónica de una muerte anunciada.
El termómetro del chisme
- 🌡️ Nivel dramático: 7/10. Una dimisión después de ocho meses no es normal y revela la falta de proyecto en Mediaset.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Atresmedia, que ve cómo su rival se autodestruye; Pierde Telecinco, que se queda sin otro timonel.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva próximamente?: Mediaset guardará silencio, pero se espera una reestructuración profunda en septiembre. O eso dicen.
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