de necrópolis íbera a joya universitaria renacentista
«Sobre el olivar/ se vio la lechuza/ volando y volando./ A Santa María/ trajo una ramita verde/ voladora./ ¡Campo de Baeza, / soñaré contigo / cuando no te vea!»
Como Antonio Machado, el viajero que llega a esta localidad jienense permanece apegado al ambiente solemne que generan sus muros de piedra dorada, a la nostalgia que sugieren sus tapices de verdes olivos y al silencio de las calles que vivieron épocas más prósperas. Recuperamos a Baeza con un ruta que recorre algunos de sus rincones más evocadores.
Declarada, junto con su vecina Úbeda, ciudad Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2003, ofrece un extraordinario patrimonio monumental, particularmente asociado a la Renacimientoetapa en la que Baeza se convirtió en sede universitaria, lo que contribuyó a reforzar el prestigio de la ciudad en el resto de España.
Baeza, de los íberos a los esplendores del Renacimiento

Situada aproximadamente a 50 kilómetros al noreste de Jaén, Baeza marca el centro geográfico de su provincia. En la margen derecha del Guadalquivir, La ciudad creció en la región de La Loma. asentándose sobre tres colinas y un pequeño valle que serpentea entre ellas.
Baeza puede presumir de muchas cosas, también de origen antiguo: en sus alrededores se han encontrado diversos restos arqueológicos, entre los que destaca un Necrópolis ibérica. Ya en época romana se asentó en la comarca una población conocida como Vivatia, que sería el origen de la actual Baeza y que creció al amparo de los vecinos. Castillocerca de la actual Linaresque fue la capital de Oretania. Con el fin del Imperio Romano, Biatia o Beatia sucedió a Cástulo como ciudad de referencia en la región, trasladando allí la Casa de la Moneda y el obispado.
También en el visigodo hispano Fue una importante ciudad que conserva vestigios de esta época que aún despiertan el interés de los arqueólogos, como es el caso de la silenciosa iglesia de Santa Cruz, el templo más antiguo de Baeza. Con la llegada de los musulmanes, Bayyasa Sigue siendo la capital de un vasto territorio donde se desarrolla una intensa actividad comercial. No fue hasta 1246 que Baeza fue conquistada definitivamente por los cristianos. tras numerosos intentos que no consiguieron perdurar en el tiempo.

Con un importante papel militar en la conquista definitiva de Al-Andalus que finalizó a finales del siglo XV en Granada, Durante las décadas siguientes, Baeza vivió su gran época de esplendor Gracias a una economía próspera gracias a su producción agrícola e industrial, que favorece el establecimiento de una nobleza local que será la principal responsable de la monumentalización de la comuna.
Descubriendo el patrimonio de Baeza
esta en el Plaza de Santa María donde el viajero podrá escuchar el rumor de este brillante pasado renacentista. Nuestra primera visita debe ser Catedral de la Natividad de Nuestra SeñoraEdificada sobre la antigua mezquita, siendo la primera consagrada en Andalucía tras la reconquista cristiana. El edificio contiene elementos de distintas épocas que van desde el gótico al mudéjar y el propio plateresco, además del barroco. La subida al campanario es la oportunidad ideal para disfrutar del olivar del entorno, una de las características de Baeza y que tanto sedujo a Machado.
Junto a la catedral se construyó el Casa Cabrera que luego se convirtió en la sede del ayuntamiento. Es uno de los varios palacios construidos durante esta época de esplendor de Baeza.

En los alrededores de la Plaza de Santa María no debemos perdernos la Seminario San Felipe Nerifundada en 1660 y que es la sede de la Universidad Internacional de Andalucía desde 1990. El elemento más curioso de este edificio son las vítores pintados de rojo en la fachadaTambién muy común en Salamanca. Se trata de textos escritos en piedra (en los que se utilizaba como tinta sangre de toro, entre otras sustancias) que servían para reconocer a quienes habían obtenido el doctorado y que también incluían mensajes críticos y burlas entre estudiantes.
El otro elemento distintivo de la plaza es la Fuente de Santa Maríauna de las más emblemáticas de toda Andalucía, construida en 1564, siendo la primera fuente que abasteció de agua potable a la ciudad. Su cuerpo inferior está estructurado a modo de arco triunfal romano, exaltando los orígenes míticos de la ciudad. Destacan también las ocho cariátides alegóricas.
Muy cerca de la Plaza de Santa María encontramos la Plaza del Pópulo, también conocida como Plaza de los Leones por su fuente, de época ibérica, que originalmente fue monumento funerario del vecino Cástulo. Durante el esplendor de Baeza fue trasladado a su ubicación actual. el imponente Arco de Villalar y el Puerta de Jaén Cierran la Plaza de los Leones.
Al este de la Plaza de los Leones continuamos nuestra ruta monumental por Baeza con tres obras maestras de su patrimonio: el Palacio de Jabalquinto, la Iglesia de Santa Cruz y el Aula Antonio Machado.

Él Palacio Jabalquinto Su construcción fue encargada por un primo de Fernando el Católico, lo que demuestra una vez más la importancia que adquirió Baeza desde finales del siglo XV. Enrique Egas, maestro principal de Jaén, se encargó de la ejecución de las obras, convirtiéndose así en un ejemplo del estilo de los Reyes Católicos que se sitúa en un bisagra estilística entre el gótico flamígero y el protorrenacimiento. La fachada profusamente decorada es el elemento más característico de este estilo mientras que el magnífico patio, construido posteriormente, es íntegramente renacentista. Hoy es la sede de Universidad Internacional de Andalucía como el vecino San Felipe Neri.
Por su parte, el iglesia de la santa cruz Es un ave bastante rara en el municipio, incluso en Andalucía oriental ya que se construyó siguiendo un estilo románico tardío lo que le confiere un aspecto pesado pero solemne que contrasta radicalmente con el carácter decorativo de la puerta del palacio vecino. Se estructura en planta rectangular de tres naves con un rosetón en la puerta principal procedente de las ruinas de la parroquia de San Juan.
La portada sur es la única original y se sitúa en un lateral como ocurría en las iglesias visigodas, quizás porque esta iglesia pudo estar construida sobre los restos de un templo de aquella época, lo que podría demostrar que En su interior se descubrió un arco visigodo en una restauración de los años 90. En conjunto, se trata de uno de los edificios más impresionantes y evocadores de Baeza.
Y nos despedimos de Baeza, rindiendo homenaje al maestro. Antonio Machado vivió en la ciudad de Jaén entre 1912 y 1919 como profesor del Instituto General y Técnico, hoy IES Santísima Trinidad. El poeta marchó a Baeza tras la muerte de su esposa Leonor Izquierdo en Soria, cuando sólo tenía 18 años. Él Aula Antonio MachadoUbicado en el propio instituto, explica el viaje del escritor por la ciudad a través de numerosos documentos, como fotografías, recortes de prensa, poemas y objetos personales.
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