Elizabeth Hurley desvela el factor clave que mantiene su romance con Billy Ray Cyrus
A sus 61 años, Elizabeth Hurley ha encontrado en la música country y la vida rural el secreto de su sólido romance con Billy Ray Cyrus. La actriz británica, icono de los noventa, ha abierto su corazón en una entrevista exclusiva con E! Noticia, del 20 de julio, donde revela cómo mantienen viva la llama a pesar de vivir a más de 6.000 kilómetros de distancia.
La receta de la felicidad: ‘Estar en casa, acurrucarse y disfrutar de la naturaleza’
“Somos muy felices juntos”, confiesa Hurley. «Estamos disfrutando mucho intentando encontrar el equilibrio entre Estados Unidos y Reino Unido. «Siempre ha residido en Tennessee, durante unos 35 años». El cantante de country, de 64 años, ha construido toda su carrera en Nashvillemientras que el protagonista de la realeza Tiene su sede en la campiña inglesa, donde cultiva su cara más rural.
«Lo bueno es que él es muy country allá en Tennessee, y yo soy muy country donde estoy. Y eso es algo muy importante en nuestra relación, que ninguno de los dos quiere salir de fiesta», añade. La pareja apenas asiste a eventos sociales; su rutina ideal es, en palabras de la actriz, «estar en casa en el campo, abrazándose y haciendo muchas cosas con la naturaleza». Una confesión que sorprende si recordamos la imagen de Hurley vestida de Versace en la alfombra roja.
El legado de ‘La Casa de la Pradera’ y el sueño de los pioneros
Una de las claves que más ha llamado la atención es la pasión compartida por la vida sencilla. «Hemos estado viendo pequeña casa en la pradera juntos y decimos: ‘Podríamos hacerlo, podríamos vivir en las praderas'», revela Hurley entre risas. El amor por la jardinería, la observación de aves rapaces y los paseos al aire libre han forjado una complicidad que trasciende los focos.. Una imagen inusual para una estrella que compartió set con Hugh Grant y Matthew Perry.
En la misma conversación, la actriz no evita hablar del único hombre que parece competir con Cyrus por su atención: su hijo Damian, de 24 años, fruto de su relación con el fallecido productor Steve Bing. «Sólo quiero que siga su corazón y sus sueños», confiesa. Eso sí, no se olvida de advertirle de los peligros de una industria que conoce bien: «Es un negocio cruel y te cierran muchas puertas en la cara». Aun así, se muestra optimista: «Él es bastante duro, quizá más que yo, y yo ya lo soy bastante».
El amor entre Elizabeth Hurley y Billy Ray Cyrus hierve a fuego lento, entre jardines, aves rapaces y la promesa de una vida sencilla.
Cuando la fama no significa millas: el modelo de otras parejas
La relación de Hurley y Cyrus no es un caso aislado en la élite de Hollywood. Figuras como Victoria y David Beckham llevan décadas dividiendo su tiempo entre continentes sin que la distancia erosione su unión. Lo inusual es la renuncia casi total a la vida social que ambos exhiben. Mientras otras estrellas multiplican sus apariciones conjuntas, la pareja Hurley-Cyrus se refugia en la intimidad de sus respectivos retiros campestres, un lujo silencioso que contrasta con el ruido mediático de otras relaciones famosas.
La actriz, que estrena la comedia animada el 24 de julio Oso rompiendo en Tubi, demuestra que en la industria se puede envejecer con dignidad y sin caer en el drama. Su filosofía vital, cultivada en la tierra, trasciende la anécdota concreta de una entrevista. Ahora, con un nuevo proyecto y un amor consolidado, Hurley incluso se permite bromear sobre mudarse a una cabaña en la frontera de Tennessee, demostrando que, a veces, el mayor desperdicio de una estrella es darse tiempo.
El veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Elizabeth Hurley refuerza su perfil de diva británica alejada del escándalo, primando la serenidad y la autenticidad.
- 💎 El detalle de lujo: El verdadero lujo aquí es intangible: la complicidad de dos almas rurales que prefieren los halcones peregrinos a las fiestas de Los Ángeles.
- 🗣️ El medio ambiente cuenta: La discreción y la falta de estridencia, según fuentes cercanas, son la clave de su solidez, lo que confirma que la distancia bien gestionada suma, no resta.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí