A Sánchez gobernar le queda grande – EDITORIAL
El pasado miércoles cuarto Pedro Sánchez compareció en Moncloa explicar, con la solemnidad pretenciosa e infantil que le caracteriza en este tipo de situaciones, la posición de su Gobierno respecto de la conflicto en iranque había comenzado unos días antes.
el presidente subió a «No a la guerra» Colocó descaradamente a España al margen de los países democráticos y se alineó con la dictadura teocrática de los ayatolás. Comenzó a tejer una campaña para obtener beneficios políticos del conflicto, pero también prometió que el Ejecutivo que preside tomaría cuantas medidas fueran necesarias. para aliviar los efectos económicos del conflicto que, como todos sabemos, se produce en una zona de singular importancia económica y geoestratégica.
Han pasado ocho días desde entonces, los mercados bursátiles y de materias primas ya están sufriendo claramente el golpe, el petróleo sube y Ni siquiera la mayor liberación de reservas de la historia ha detenido la escaladaEl gas también ha subido y ya hay sectores clave de la economía que están sufriendo. Las instituciones europeas han pedido a sus miembros que actúen; algunos países, de hecho, las están adoptando e incluso las comunidades autónomas lo están haciendoen la medida de sus competencias, que son menores.
El hecho de que No está haciendo absolutamente nada, es el Gobierno.el mismo que tenía tanta prisa por hacer un mitin desde Moncloa cuando apenas comenzaba el conflicto, se ha limitado a seguir haciendo propaganda pseudopacifista y prometiendo excelentes medidas económicas, pero que no llegan y, al paso que vamos, quizás lleguen cuando acabe el conflicto y El daño a muchas empresas y autónomos es irreversible..
Los motivos de esta parálisis son varios aunque, sin duda, el más importante es que el Gobierno y Al propio Pedro Sánchez le da igual lo que les pase a los españoles. Si se empobrecen, la única preocupación es poder seguir expoliándolos para mantener en marcha la inmensa maquinaria de corrupción y taponamiento; si las empresas cierran, a ellos, plin; Si la gente tiene que acabar recurriendo a las ayudas estatales, mejor, más votos cautivos.
La segunda es que les va bien: el aumento del precio del combustible significa jugosos aumentos en la ya abusiva recaudación fiscallo que además en el caso de los hidrocarburos es realmente un robo que deja a los míticos bandoleros de Sierra Morena como simples aficionados.
Además, está la debilidad parlamentaria que tiene al Gobierno poco más que atado de pies y manos: tarde o temprano el plan que idean se enfrentará a una votación en la que, como bien sabe Sánchez, Será casi imposible complacer a Podemos y Junts, Bildu y el PNV al mismo tiempo.. Si con un poco de suerte –habría que pensar en Moncloa– Donald Trump se cansa de bombardear y no tiene que afrontar otra derrota en el Congreso, pues aún mejor.
Finalmente, la última razón, pero no menos importante, es que son personas inútiles que sólo sirven para propaganda, insultos y complots criminales. Gobernar es algo que los Sánchez, Puente, Montero, Grande-Marlaska y otros son muy muy grandes.
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