Ángeles
La semana pasada celebrábamos el Día de la Mujer y nos prestó el homenaje a Pilar Domínguez. El último día de la semana se despidió de la vida una mujer cuyo mérito como persona esta contrastado. Ángeles García Rodríguez, Angelines como nosotros la llamábamos. Desde los veinte años hasta los sesenta ejerció la profesión de maestra con el currículo propio de aquellos años, en escuela rural de Vallado en Cangas del Narcea, Priandi, y Nava para finalizar su quehacer profesional en Pola de Siero los últimos veinte años, interrumpidos por el traslado un curso a Lieres.
[–>[–>[–>En Pola de Siero siempre se dedicó a los menores de Primaria impartiendo la educación en el primer ciclo. Fue persona comprometida con la vida social y cultural de Pola de Siero, llegando a tocar el clarinete en la banda municipal de música, todo organizándose- no sé como lo conseguía- tras atender con celo a su esposo y su hijo. Nadie que la haya conocido permaneció indiferente ante ella. Sus cualidades humanas y sus habilidades manuales y artesanales eran excelentes.
[–> [–>[–>Cualquier persona de su proximidad que precisase de su ayuda allí la tenía: apoyo económico, ánimo y acompañamiento, cariño y comprensión. Aunque padeció una larga enfermedad supo mantener la alegría y poco la oímos quejarse. Así que una mujer de tamañas cualidades bien merece que la tengamos presente en su adiós. Y además era necesaria. Rezadora al máximo, sus oraciones serían imprescindibles para ayudar a resolver los conflictos bélicos que nos azotan. Descanse en paz.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí